Los hermanos en la NFL

Para todos los que tenemos hermanos, es claro que la competencia es algo que estuvo presente en todo momento, ¡y sobre todo si los hermanos son del mismo sexo! Desde a quién le tocaba manejar el control remoto de la televisión de la sala, hasta quién usaba primero el baño en las mañanas. En estas diferencias no podía faltar la intervención oportuna –o a veces no tanto—de mamá o papá, evitando que aquella disputa se convirtiera en un ojo morado, o en uno o dos dientes menos…

Casi siempre esas batallas se convierten en una guerra fría, casi sutil, donde el que mejor calificaciones tenga, el más bueno en los videojuegos, o el que anota el touchdown de la victoria en el tochito que jugaban los domingos con los amigos del barrio, se llevaba los derechos de presumir, derechos que podían ser disfrutados hasta que el equilibrio en la balanza se inclinaba hacia el otro lado en alguna otra justa.

En la NFL pasa igual. No es tan raro que dos o más hermanos jueguen en la NFL. De hecho, a lo largo de los años, este ha sido el caso de 348 padres, que han tenido dos o más hijos que se han convertido en jugadores profesionales o entrenadores de futbol americano. En seguida, la lista de algunos de los más destacados.

Sterling y Shannon Sharpe

Ala abierta de los Empacadores de Green Bay y ala cerrada de los Broncos de Denver y los Cuervos de Baltimore, respectivamente, estos hermanos crecieron en un hogar muy humilde en Glenville, Georgia, y destacaron en sus respectivas generaciones en la preparatoria de su ciudad en varios deportes. Más tarde, Sterling, el mayor, atendió la Universidad de Carolina del Sur, y Sharpe, la Universidad de Savannah State.

Las carreras de ambos en la NFL fueron muy fructíferas, aunque Sterling nunca ganó ningún Super Bowl, y su carrera fue mucho más corta debido a una lesión en el cuello.

Shannon, en cambio, ganó el trofeo Vince Lombardi en tres ocasiones (en 1997 y 1998 con Denver, y en el 2000 con Baltimore). Además, también fue el primer ala cerrada en acumular 10,000 yardas, y finalizó su carrera con los récords de más recepciones totales (815) y más recepciones para touchdown (62).

En el 2011 fue elegido para estar en el Salón de la Fama y, como dato adicional, fue Sterling quien presentó a su hermano menor en el evento de inducción al mismo, con un discurso muy emotivo, por cierto, y Shannon, al tomar el micrófono, dijo:

Soy la única persona en el Salón de la Fama que puede decir que es el segundo mejor jugador en la familia.

Ronde y Tiki Barber

Estos gemelos idénticos provenientes de Blacksburg, Virginia, jugaron para los Bucaneros de Tampa Bay, como esquina, y los Gigantes de Nueva York, como corredor, respectivamente. Ambos asistieron a la Universidad de Virginia, donde Ronde destacaría algo más que Tiki en varios deportes.

Sin embargo, en la NFL las cosas serían distintas, pues aunque al principio de su carrera se le consideraba a Tiki un corredor de terceras oportunidades, con el tiempo se ganó la titularidad y se convirtió entonces en un corredor ícono de los Gigantes de Nueva York.

Desgraciadamente, ninguna de sus temporadas culminó en un Super Bowl, mientras que, en cambio, Ronde tuvo la oportunidad de ganarlo en su edición XXXVII.

Dan, Chris y Rob Gronkowski

Probablemente es algo que los señores Gordon y Diana Gronkowski les ponían a los huevos revueltos que preparaban de desayuno, pues estos padres de familia tienen mucho de qué sentirse orgullosos: tres de sus cinco hijos se convirtieron en estrellas de la NFL (hasta este momento).

Dan, el mayor de los tres, es agente libre actualmente. Su posición es ala cerrada, y en cada uno de los 4 equipos de los que fue parte tuvo una estancia muy corta e insípida: fue elegido en el draft de la NFL del 2009 por Detroit, donde al final tuvo muy poca actividad. Con los Broncos de Denver sólo cumplió su contrato de un año y ya no le fue renovado. Posteriormente firmó un contrato con los Patriotas de Nueva Inglaterra y dos partidos después fue despedido. Su último equipo fue los Cafés de Cleveland, pero fue despedido recientemente por ellos. ¿Sus números? 9 recepciones para 69 yardas y 0 anotaciones en 4 años. Para un poco de perspectiva, estos números los acumulan algunos en medio partido. Meh.

Chris es corredor de poder. Actualmente está como agente libre en los Cargadores de San Diego, en el equipo de práctica, y en su corto tiempo por la NFL (4 equipos diferentes en 4 años) no ha dado mucho de qué hablar, además que cuando estuvo en los Vaqueros de Dallas falló un bloqueo crucial que terminó en un golpe a Tony Romo, su quarterback titular, que resultó en fractura de clavícula. Aquel año, ese sería el fin de la temporada de Romo.

Rob, el menor, definitivamente el más destacado, es ala cerrada en Nueva Inglaterra. “Gronk”, como muchos le llaman, en su segunda temporada en la NFL, rompió el record del número de anotaciones por un ala cerrada en una temporada (17).

En sus primeras tres temporadas tiene 38 recepciones para touchdown en 43 juegos —ningún otro ala cerrada había logrado más de 25 en el mismo periodo de tiempo—. Actualmente, Rob está en la lista de lesionados de los Patriotas, ya que se recupera de la cuarta cirugía de antebrazo, después de ser diagnosticado con una infección y se espera que regrese pronto al campo.

Por si fuera poco, es muy probable que pronto veamos a Glenn Gronkowski, el más joven de los hermanos, que muchos analistas ponen por encima que cualquiera de los otros hermanos.

Jim y John Harbaugh

¿Qué decir de los Harbaugh, los únicos dos hermanos que se enfrentaron en un Super Bowl como entrenadores en jefe de los equipos que lo disputaron? Ambos nacidos en Toledo, Ohio, hijos de Jackie Harbaugh, con una mezcla de ascendencias polaca y siciliana, y de John Harbaugh, de ascendencia alemana.

John, el primogénito, no jugó en la NFL, pero empezó su carrera como coach en varios equipos de colegial. Posteriormente, fue contratado como coach asistente para las Águilas de Filadelfia. En el 2008 aceptó la oferta de los Cuervos de Baltimore y se convirtió en su entrenador en jefe y, antes de él, ningún entrenador en jefe recién contratado junto con un quarterback recién contratado habían logrado ganar su primer partido.

Jim, el menor, después de 3 años como quarterback en su época de colegial en Michigan, fue elegido por los Osos de Chicago en la misma posición en 1987. En 1994 lo llamaron a jugar con los Potros de Indianápolis, y se ganó el mote de “Captain Comeback”, o el “Capitán Regreso”, por su habilidad de ganar partidos después de estar abajo en el marcador en el cuarto cuarto. También jugó en el equipo del que después su hermano fue entrenador en jefe, los Cuervos de Baltimore, y posteriormente, para los Cargadores de San Diego.

Como entrenador, trabajó como asistente con los Raiders de Oakland, y después volvió a las universidades trabajando como entrenador en jefe en San Diego y en Stanford, lugar del que surgirían, bajo la tutela de Harbaugh, varios quarterbacks que después serían de las primeras selecciones en la NFL.

En el 2011, Jim se convirtió en entrenador en jefe de los 49s de San Francisco, equipo al que tardaría sólo año y medio en llevar a playoffs y, otro más, en llevar al Super Bowl.

Estos hermanos, después de tener una temporada ejemplar en sus respectivos equipos, se enfrentaron en el Super Bowl XLVII, conocido también como el “Harbaugh Bowl”, un juego épico entre los Cuervos de Baltimore y los 49s de San Francisco, donde después de varios sucesos polémicos, sorpresivos y algunos hasta históricos, como un apagón en el estadio que duró 34 minutos, y una que otra decisión controvertida de los árbitros, John se llevó el trofeo.

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