Las mejores tripletas ofensivas para la temporada 2016 de la NFL

Conoce cuáles son:

Cuando los Jaguars amarraron al joven receptor abierto Allen Hurns con una extensión de contrato por cuatro temporadas hace un par de semanas, parecía una movida lógica. Jacksonville probablemente no consiguió suficiente descuento respecto a la extensión gracias a que Hurns ya estaba firmado por dos años más a cambio de salarios artificialmente bajos, pero la idea de contar con Hurns a largo plazo tiene todo el sentido. En combinación con el mariscal de campo Blake Bortles y el receptor abierto Allen Robinson, Hurns aporta a los Jaguars una tripleta que el equipo no ha tenido desde los días en que Mark Brunell tiraba pases a Keenan McCardell y Jimmy Smith.

Ustedes recuerdan a la famosa tripleta de los Cowboys, por supuesto: eso ocurrió a inicios de los 1990s, cuando Troy Aikman, Emmitt Smith y Michael Irvin formaron tan grande combinación de armas ofensivas como parte de la dinastía de Dallas de Jimmy Johnson. Esa combinación era quarterback, corredor y receptor abierto, pero no parece recomendable limitar nuestra idea de tripletas a ese molde en la primordialmente aérea liga del 2016, cuando la mayoría de equipos paga a su segundo receptor abierto o ala cerrada más que a su corredor. Hurns y Julius Thomas son, ambos, más importantes para los Jaguars que Chris Ivory o T.J. Yeldon.

Con eso en mente, comencé a pensar respecto al trío de Jacksonville y dónde se coloca en la liga. Probablemente no es la mejor tripleta en el deporte pero, ¿qué tan lejos está? Luego, como siempre sucede en el receso de temporada, empecé a ranquear la tripleta de cada equipo. He iniciado esta semana con las tripletas ofensivas; la semana entrante serán las tripletas defensivas.

Para intentar estimar el poderío (totalmente arbitrario) de cada equipo, elijo a los tres jugadores más útiles e importantes en las posiciones de habilidad para el 2016. Un quarterback era obligatorio, pero los otros dos puestos eran libres.

Tomé en cuenta lesiones y suspensiones para jugadores que ya cargan con eso en sus registros; para todos los demás, consideré lo que podría ser una campaña típica para ellos en términos de lesiones, con base en su récord histórico. Un mariscal de campo como Eli Manning, quien nunca se ha perdido un inicio, tiene muy poco riesgo de lesión. (Joe Flacco puede evidenciar por qué ese riesgo no es igual a cero.) Ben Roethlisberger, mientras tanto, tiene mayor probabilidad de perder un par de partidos en una campaña típica gracias a lesiones.

Y aunque la campaña del 2015 fue la más importante al estimar el nivel de talento de un jugador, no es la única temporada relevante, lo que importa para jugadores como Andrew Luck o Gary Barnidge, para quienes el 2015 fue una excepción.

Hablando de Barnidge, aquí es donde comienzan nuestros rankings…

  1. Cleveland Browns

QB Robert Griffin, WR Corey Coleman, TE Gary Barnidge

No será la última ocasión en que los Browns culminen últimos en un listado este año, y finalizar en el sótano de la actual no los califica para futuras selecciones de draft. Lo mejor que se puede decir acerca de la pobre colección de jugadores de habilidad de Cleveland es que es relativamente joven y hay potencial. RGIII tiene apenas 26 años de edad, habiendo nacido en el mismo año (1990) que el todavía desconocido Brock Osweiler, por lo que es seguro afirmar su futuro a largo plazo como mariscal de campo profesional sigue sin resolverse. Coleman, el primero de cinco receptores abiertos que reclutaron los Browns este año, parece ser la única decisión tomada por Cleveland durante la semana del sorteo con la que todos están de acuerdo. Y mientras que Barnidge ya tiene 30 años de edad, calladamente produjo un desempeño que recuerda a Rob Gronkowski pese a sufrir de uno de los peores niveles de juego de quarterback en la liga. Lo que más sorprende, quizás, es que los Browns han mejorado significativamente su nivel de talento en las posiciones de habilidad respecto a hace un año, y siguen siendo últimos.

  1. San Francisco 49ers

QB Blaine Gabbert, RB Carlos Hyde, WR Torrey Smith

Así como se puede esgrimir el argumento de que el nuevo entrenador en jefe de los Browns, Hue Jackson, es la clase de genio ofensivo capaz de hacer lucir mejor a su tripleta, la peor de la liga, Chip Kelly debe ser capaz de tomar su limitado arsenal en San Francisco y mediante esquema traducirlo en una mejor campaña. Se trata de un tipo que hizo de Nick Foles-para-Riley Cooper la combinación aérea más devastadora en la liga por un momento durante el 2013, ¿recuerdan? Smith, quien permaneció anónimo durante una temporada de debut de 33 atrapadas para San Francisco, tiene la clase de velocidad campo abajo que el equipo de Kelly parecía carecer en Philadelphia después de que DeSean Jackson saliera del club. Kelly podría rehabilitarlo. Se puede decir que seguimos esperando un destape de Hyde, pero la realidad es que parece haber sido destapado: a la mitad de su contrato de novato, Hyde lleva apenas 198 acarreos a su nombre. Ha mostrado poco como receptor, lo que no congraciará a Hyde con un coach que ama emplear a sus corredores en el juego aéreo. Y aunque se ha hecho el argumento de que Kelly sería de gran auxilio para Colin Kaepernick, cada reporte salido de San Francisco ha sugerido que la organización prefiere entregar las riendas a Gabbert.

  1. Philadelphia Eagles

QB Sam Bradford, RB Ryan Mathews, WR Jordan Matthews

Se podría debatir que este grupo debería incluir al ala cerrada Zach Ertz sobre Mathews o, hmm, Matthews, pero la fuerza relativa está en la profundidad, en lugar de un nivel de primera línea. El nuevo entrenador en jefe Doug Pederson cuenta con armas útiles de segunda línea como Ertz y Darren Sproles, y es demasiado prematuro descontar al recluta de primera ronda del 2015, Nelson Agholor, quien sufrió a lo largo de su campaña de novato por un esguince en la parte alta del tobillo. Existen titulares viables para quarterback, pero el problema es que ninguna de las tres opciones –Bradford, Chase Daniel y el novato Carson Wentz— proyectarían por encima del promedio en caso de asumir el control para el 2016. Philly necesitará que su línea ofensiva retome su forma y sus siete frontales se mantengan sanos para dar un salto al frente en la primera campaña de Pederson.

  1. Tennessee Titans

QB Marcus Mariota, RB DeMarco Murray, TE Delanie Walker

Mientras que a coaches como Jackson y Kelly probablemente mejorarán a su personal al colocarlos en situaciones diseñadas para explotar sus respectivas fortalezas, eso no parece suceder en Tennessee, donde Mike Mularkey pasó la mayor parte de la temporada baja tratando de forzar al extremadamente talentoso Mariota bajo centro. Esa no es culpa de Mariota, por supuesto, pero no va a facilitar las cosas para el ex estelar de Oregon ahora que entra al su segunda campaña. Pese a que la charola de Mariota está relativamente llena de opciones, la única alternativa sin falla es el versátil Walker. Tennessee puede esperar crecimiento de Dorial Green-Beckham, quien mostró destellos de dominio como novato, y no hace mucho teimpo que Kendall Wright era uno de los receptores jóvenes más prometedores de la liga, pero el «exótico juego terrestre de poder» que intentan edificar los Titans involucrará una dosis alta de Murray, quien fue un desastre en su campaña única con Philadelphia.

  1. Los Angeles Rams

QB Jared Goff, RB Todd Gurley, WR Tavon Austin

¿Cuánto puede valer un corredor? Esa es la pregunta con Gurley, el Novato Ofensivo del Año del 2015 y punto focal del ataque de Los Angeles. Gurley fue una máquina de jugadas grandes el año pasado, pero el siguiente paso será conseguir ganancias más constantes: fue el N° 36 en la estadística de frecuencia de éxito de Football Outsiders, sugiriendo que no mantuvo al ataque de los Rams en movimiento lo suficiente en el 2015. Eso será crítico para facilitar la vida del novato Goff, quien ofrece mayor promesa que Nick Foles o Case Keenum, pero es justo aclarar que esperamos le tome a Goff uno o dos años acostumbrarse a la velocidad del juego de NFL, incluso si inicia desde la primera semana. Uno de los peores grupos de receptores abiertos en la liga no ayudará a su causa.

  1. Baltimore Ravens

QB Joe Flacco, RB Justin Forsett, WR Steve Smith Sr.

Incluso si se asume que Flacco vuelve de una rotura de ligamento anterior cruzado prácticamente al mismo nivel, hay interrogantes enormes respecto a los jugadores que le rodean. Smith, de 37 años de edad, estaba gozando una campaña de Pro Bowl en lo que se suponía sería su temporada final antes del retiro, pero la lista de jugadores en su rango de edad que se han recuperado de una rotura en el tendón de Aquiles para recuperar su forma anterior es virtualmente inexistente. Los Ravens añadieron a Mike Wallace, aunque el inicio de la temporada está en duda para Breshad Perriman después de que el recluta de primera ronda del 2015 se sometiera a una exploración en la rodilla esta semana.

  1. Detroit Lions

QB Matthew Stafford, WR Golden Tate, WR Marvin Jones

Los Lions transicionan a la era post-Calvin Johnson después de que el futuro miembro del Salón de la Fama se retirara en febrero. Es difícil exagerar cuán dramático cambio sufrirá su ofensiva. Recuerden que rara vez hemos visto a Stafford tirar pases en Detroit sin al menos la amenaza de Megatron en la periferia, y ese destape de Tate después de arribar procedente de Seattle había ocurrido con Johnson atrayendo la atención al otro lado del campo. Lo que promete para la afición de los Lions es que Tate produjo un par de partidos de 150 yardas mientras Johnson estaba lesionado en el 2014, pero esos encuentros fueron frente a los Saints y Falcons, dos de las peores defensivas aéreas en la liga ese año. Jones ayudará, y armas secundarias como Eric Ebron y Theo Riddick también servirán para repartir parte de la carga, pero la caída desde Megatron hasta Jones es obvia.

  1. Miami Dolphins

QB Ryan Tannehill, WR Jarvis Landry, WR DeVante Parker

Uno pensaría que esta tripleta lucirá mejor en esta fecha del próximo año. Eso comienza con Parker, quien sufrió lesiones en el pie por la mayor parte de la campaña del 2015 antes de poder mostrar lo que podía hacer. A lo largo de los seis encuentros finales, el recluta de primera vuelta de Miami amasó 445 yardas y tres touchdowns; proyectado a lo largo de una temporada completa, eso hubiera generado 1,186 yardas y ocho anotaciones. Landry ya es un receptor abierto N° 1 plenamente formado, un objetivo que desempeñó un rol como nadie más en l aliga el año pasado. El crecimiento real probablemente deberá provenir de Tannehill,y mientras existe la esperanza de que el nuevo entrenador en jefe Adam Gase liberará más potencial de Tannehill, no es el primero en intentarlo. Joe Philbin tenía una excelente reputación luego de trabajar con Aaron Rodgers en Green Bay. Mike Sherman se supone ayudaría Tannehill en las filas profesionales luego de dirigirlo en Texas A&M. Tannehill perdió la fe en él. Bill Lazor sacó lo más que pudo de Tannehill en el 2014, pero para cuando los Dolphins lo despidieron en el 2015, Tannehill parecía estar complacido por verlo fuera. Si un destape de Tannehill ha de ocurrir, necesita ocurrir pronto.

  1. New York Jets

QB Geno Smith, WR Brandon Marshall, WR Eric Decker

No hubo muchas combinaciones mejores entre los receptores abiertos la temporada pasada que Marshall y Decker. La producción conjunta no es necesariamente una medida perfecta de desempeño, pero si miras a los dos mejores receptores de cada equipo y se suman sus totales por aire, el resto de la liga mira hacia arriba para ver a los Jets. Su dupla importada finalizó N° 1 en recepciones (189) y touchdowns (26) y fue segunda en yardas por recepciones (2,529), detrás únicamente de los Steelers. Incluso si se espera que Marshall a sus 32 años de edad pierda un poco de nivel en su segunda temporada con los Jets, se trata de una combinación. El problema, por supuesto, es que los Jets ni siquiera tienen un mariscal de campo del Top-50 en plantilla. Aun el Ryan Fitzpatrick de antes del 2015 sería un escalón a la alza, tomando en cuenta el nivel que tienen los Jets actualmente entre sus quarterbacks.

  1. Seattle Seahawks

QB Russell Wilson, RB Thomas Rawls, WR Doug Baldwin

Se trata de una tripleta que hubiera lucido mucho más impresionante hace un año, cuando Wilson hubiera estado flanqueado por Marshawn Lynch y Jimmy Graham. Un año más tarde, Lynch se ha retirado y Graham viene de una devastadora lesión de rodilla. Existe algo de promesa aquí: En el 2015, Wilson tuvo por mucho su mejor campaña como pasador. Rawls fue bastante efectivo en yardas por acarreo antes de fracturarse el tobillo en diciembre, y Baldwin gozó una racha increíble en la segunda mitad, atrapando 11 touchdowns en cinco encuentros entre la Semana 12 y Semana 16. Incluso si Baldwin produce como un N° 1 del fondo de la tabla en un juego aéreo expandido de los Seahawks, no va a promediar dos touchdowns por juego en un tiempo significativo.

  1. Chicago Bears

QB Jay Cutler, WR Alshon Jeffery, WR Kevin White

El mencionado Gase hizo un gran trabajo de restauración con la reputación de Cutler después de un 2014 para olvidar. Uno esperaría que Cutler pudiera lucir peor en el 2016 como resultado, pero existen motivos para pensar que pudiera aproximarse al mariscal de campo promedio de NFL que fue el año pasado, incluso sin Gase ni Martellus Bennett. Zach Millerfue útil y regresa como ala cerrada, pero lo más importante es que la línea ofensiva de Cutler debe mejorar con Bobby Massie como tackle derecho y Kyle Long mudándose de vuelta a guardia. También es importante el arribo de White luego de perderse toda su temporada de novato con una fractura en la tibia. Incluso si el recluta N° 7 global del año pasado necesita algo de tiempo para acomodarse, debe ser una enorme mejoría respecto a la combinación de Eddie Royal y Marquess Wilson a lado de Jeffery.

  1. Buffalo Bills

QB Tyrod Taylor, RB LeSean McCoy, WR Sammy Watkins

Lo que hicieron los Bills y su coordinador ofensivo Greg Roman el año pasado –convertir a un mariscal de campo sustituto como Taylor en un titular productivo– virtualmente nunca sucede y fue una de las mayores sorpresas en la NFL durante el 2015. Fuera de una lesión, no existen motivos para pensar que Taylor no será capaz de mantener ese nivel de desempeño. Si su producción fue suerte o producto de una ofensiva de engaños, tendríamos que haber esperado un declive con el transcurso de la temporada pasada. No fue el caso. Taylor produjo un TotalQBR de 65.7 a lo largo de sus primeros siete inicios, y de hecho elevó esa cifra a 69.4 en los últimos siete. La mayor preocupación de los Bills en este momento es Watkins, quien está fuera de circulación indefinida tras someterse a una cirugía en el pie.

  1. Minnesota Vikings

QB Teddy Bridgewater, RB Adrian Peterson, WR Stefon Diggs

Peterson es probablemente el único corredor en la liga que puede ser capaz de impulsar a una ofensiva solo, como lo hizo en su campaña de JMV del 2012, y a menor medida, durante la carrera de Minnesota harta los playoffs el año pasado. Los Vikings fueron efectivos por tierra pese a que los oponentes sabían que desearían correr el ovoide tanto como fuera posible y apilaron elementos en la caja. El pase aéreo de Norv Turner se vio comprometido desde la pretemporada gracias a lesiones a los linieros ofensivos John Sullivan y Phil Loadholt. Con mayor profundidad en la línea este año, Bridgewater debe tener la oportunidad de producir su mejor campaña. Diggs, quien promediara 105 yardas por recepciones por partido durante sus primeros cuatro compromisos y no consiguiera quebrar la marca de las 66 yardas por recepciones en los nueve siguientes, sería el beneficiario –y probablemente la causa– de un paso al frente para Bridgewater.

  1. Denver Broncos

QB Mark Sanchez, WR Demaryius Thomas, WR Emmanuel Sanders

¿Recuerdan cuando miramos a los Jets y pensamos cuán buena podría ser su combinación de receptores (y tripleta) si sólo tuvieran un quarterback competente? Los Broncos son una versión mejorada de ese problema, con Sanchez como muy buen suplente que podría quedarse como corto como titular para un equipo contendiente. Ha gozado una vida profesional de encanto –Sanchez regresa a un equipo con defensiva dominante como la que tuvo en sus primeros años con los Jets– pero el ex estelar de USC tiene un techo obvio después de más de 2,000 pases de por vida en la NFL. Eso previene a los Broncos de llegar mucho más alto en este listado.

  1. Oakland Raiders

QB Derek Carr, WR Amari Cooper, WR Michael Crabtree

Si estos rankings hubiera aparecido hace un año, los Raiders hubieran saltado tan alto en el listado como cualquier otro equipo de la liga. La adición de Cooper fue la movida rara que parece tener sentido sobre el papel y quitarle los cerrojos a una ofensiva en el proceso, pero fue la adquisición bajo el radar de Crabtree que dio al ataque de los Raiders una segunda arma. Crabtree incluso había sido descartado por la mayor parte de la liga después de no poder recuperarse totalmente de una rotura en el tendón de Aquiles en el 2013, pero los Raiders tiraron los dados en una apuesta de bajo riesgo con un contrato de un año y 3.2 millones de dólares que les entregó el premio mayor. Crabtree atrapó 85 pases para 922 yardas y nueve touchdowns en una campaña de regreso, y el gerente general Reggie McKenzie fue suficientemente inteligente como para evitar el mercado moribundo de receptores agentes libres y brindarle a Crabtree una extensión de cuatro temporadas en diciembre.

  1. Houston Texans

QB Brock Osweiler, RB Lamar Miller, WR DeAndre Hopkins

Hopkins cometió el error de disfrutar una temporada trascendental durante un año en el que Julio Jones y Antonio Brown consiguieron temporadas récord, pero sin duda fue el tercer mejor receptor de la liga el año pasado. Eso significa todavía más cuando recordamos que Hopkins tuvo a Brian Hoyer y Ryan Mallett tirándole pases y nadie más impresionante que Nate Washington de 32 años de edad a su lado para alejar la atención de las defensivas. Miller fue efectivo para los Dolphins en un rol limitado y debe ser un ascenso respecto a Alfred Blue. Osweiler sigue siendo un misterio fascinante. Se trata de un trío que bien podría ser el N° 5 o el N° 25 de estos rankings el año que viene.

  1. New York Giants

QB Eli Manning, RB Shane Vereen, WR Odell Beckham Jr.

Si se tratara de un listado de las mejores parejas ofensivas en la liga, la dupla de Manning y Beckham estarían en el Top-10.Al añadir a un tercer jugador, no obstante, los Giants no consiguen mantener el paso. Vereen es el mejor de un grupo de malas opciones. ¿Rashad Jennings? ¿Will Tye? ¿El recluta de segunda ronda, Sterling Shepard? Si Victor Cruz puede volver de lesiones de rodilla y pantorrilla luciendo como solía lucir, formaría una excelente tercera opción, pero incluso si logra meterse de nuevo la alineación de los Giants en septiembre, habrán pasado casi dos años desde que Cruz contribuyera. Lo más probable es que no será el mismo jugador. Si es el caso, los Giants sufrirán una enorme decaída entre Beckham y el resto de las armas ofensivas.

  1. Washington

QB Kirk Cousins, WR DeSean Jackson, TE Jordan Reed

Una de las temporadas de destape más inesperadas del 2015 fue la de la combinación Cousins-para-Reed. De cara a la campaña, Reed era un ala cerrada suplente y Cousins había sido envido a la banca durante la campaña previa por Colt McCoy. Pero cada uno ayudó a mejorar al otro. Cousins recortó su frecuencia de intercepciones de un modo espectacular y fue plenamente dominante en zona roja, tirando 22 touchdowns sin una intercepción. Reed fue la mayor razón. Después de no conseguir una recepción de touchdown en 50 atrapadas del 2014, empató por el liderato de la liga en recepciones de zona roja (16), lideró a la liga en yardas por recepciones de zona roja (133) y fue tercero en touchdowns de zona roja, con 10 de sus 11 anotaciones llegando desde adentro de la yarda 20 del oponente. Ambos mejoraron de un modo tan dramático que se esperaría retrocedieran un poco este año, pero incluso si sucede, Cousins y Reed seguirán siendo armas valiosas en el 2016.

  1. San Diego Chargers

QB Philip Rivers, RB Melvin Gordon, WR Keenan Allen

Hopkins fue el tercer mejor receptor abierto de la liga, pero eso sólo fue porque Allen se perdió los ocho encuentros finales por un problema en el bazo. El trabajo del veterano recién renovado fue impresionante, en retrospectiva. Finalizó esos primeros ocho compromisos con 67 atrapadas para 725 yardas y cuatro touchdowns, números virtualmente idénticos a los de Marvin Jones (65 recepciones, 816 yardas, cuatro anotaciones) para 16 juegos. Los totales proyectados para Allen –134 recepciones para 1,450 yardas con ocho anotaciones– lo hubieran colocado apenas por debajo de Brown y Julio Jones como el receptor más productivo de la liga. Y pese a que Gordon fue un desastre en su primera campaña y se sometiera a una cirugía de microfractura en la rodilla, es demasiado prematuro descontarlo; corredores como Le’Veon Bell y Devonta Freeman fueron espectaculares en sus segundas campañas después de temporadas debut poco inspiradoras.

  1. Indianapolis Colts

QB Andrew Luck, RB Frank Gore, WR T.Y. Hilton

Aquí está el por qué es importante mirar más allá del año pasado. La dupla de Luck y Hilton hubiera ranqueado en el Top-10 y se hubiera acercado al Top-5 en este momento del año pasado. Las cosas han cambiado un poco, con Luck sufriendo una temporada plagada de lesiones después de lograr mantenerse erguido pese a un sinnúmero de golpes en las campañas previas. Pero es poco probable que el talento de jugadores jóvenes como Luck y Hilton haya desaparecido repentinamente. En todo caso, existen mayores motivos para preocuparse por Gore, de 33 años de edad, quien se mantuvo sano pero pareció perder buena parte de su explosión y sin muchas jugadas grandes.

  1. Tampa Bay Buccaneers

QB Jameis Winston, RB Doug Martin, WR Mike Evans

La otra cra de la moneda al caso de los Colts es que el año más reciente sí es el más importante en términos de evaluación. Es todo lo que tenemos para Winston, quien debe mejorar en su segunda campaña después de mostrar progreso a lo largo de su temporada de novato (¿Recuerdan ese pick-six para iniciar el año frente a Tennessee?): Fue una temporada decepcionante para Evans, quien sufrió con su concentración y terminó como líder de la liga con 11 pases dejados caer, pero fue una temporada impresionante para Martin. Me siento escéptico respecto a su extensión contractual, dado que había permanecido anónimo gracias a lesiones en sus dos campañas previas, pero Martin fue efectivo en jugadas grandes para los Bucs el año pasado. Una de las tripletas más jóvenes de la liga debe seguir en ascenso en el 2016.

  1. Kansas City Chiefs

QB Alex Smith, RB Jamaal Charles, WR Jeremy Maclin

Smith ha ejecutado una ofensiva eficiente y confiable por encima del promedio desde que arribara a Kansas City hace tres años; sus pases han viajado un promedio de 6.88 yardas en el aire, casi una yarda menos que cualquier otro quarterback de la NFL, pero ha funcionado para los Chiefs. Charles ha sido un jugador explosivo cuando ha estado sano, y el control corporal y las manos de Maclin lo hacen capaz de atrapadas increíbles. Los problemas son las lesiones (para Charles y Maclin) y una falta total de profundidad detrás de ellos, fuera del ala cerrada Travis Kelce. Los Chiefs fuyeron capaces de sobrevivir con Charcandrick West y Spencer Ware como corredores una vez que que Charles quedó marginado la temporada pasada, pero están lejos de ser estelares, mientras que Albert Wilson y Chris Conley mostraron poco en la posición de receptor abierto.

  1. New Orleans Saints

QB Drew Brees, RB Mark Ingram, WR Brandin Cooks

Los Saints sufren grandes cambios en otras áreas de su plantilla, pero es difícil presentar una lista de tripletas que incluya a Brees en un puesto bajo. El desempeño de Brees apenas cayó muy poco pese a lidiar con una lesión en el hombro que parecía haber afectado su potencia en el brazo y la confianza de completar la clase de pases que típicamente conecta. Va a lucir acabado en algún punto, pero a la edad de 37, seguimos esperando que suceda. Brees obtuvo algo de ayuda de Cooks, quien tomó el puesto de receptor principal y atrapó 84 pases para 1,138 yardas y nueve touchdowns. (Los Saints podrían seguir deseando haberse quedado con sus selecciones de draft que invirtieron en ascender por Cooks en el 2014 y simplemente haber reclutado al tipo que terminó seleccionando Arizona, Deone Bucannon y al receptor John Brown). Con Ingram madurando en un sólido pero poco espectacular corredor a lo largo de los dos últimos años, se trata de una tripleta competente.

  1. Jacksonville Jaguars

QB Blake Bortles, WR Allen Robinson, WR Allen Hurns

El trío aéreo de los Jags se coloca aquí, aunque tiene suficiente tiempo para seguir creciendo, dado que ninguno de sus integrantes supera los 24 años de edad. Robinson, el más joven del grupo a sus 22, podría haber sido el mejor receptor de la liga el año pasado; mientras Reed lideró a todos los jugadores en yardas por recepciones, lo que deseas en la zona roja son touchdowns, y Robinson superó a Reed y Tyler Eifert con 12, el mayor total de la liga. En todo caso, con los Jaguars esperando mejoría en el 2016, los números de la tripleta podrían caer víctima del propio éxito del club. Algunos de los pases para Robinson se convertirán en acarreos de Ivory, y es probable que los Jags lancen con menos frecuencia si su marca mejora. Bortles tiró 193 pases en el cuarto periodo del año pasado, apenas por detrás de Tannehill, quien lideró a la NFL con 196.

  1. Atlanta Falcons

QB Matt Ryan, RB Devonta Freeman, WR Julio Jones

No es gran sorpresa que Jones, quien promedió un absurdo 116.9 yardas por recepciones por juego, hubiera producido esta la clase de números como receptor primario en una ofensiva de Kyle Shanahan. Y de cierto modo, dado el relativo anonimato que corredores como Alfred Morris y Arian Foster fueron capaces de conseguir después de dejar el sistema de bloqueo por zonas de Shanahan, no es necesariamente sorpresivo que Freeman armara una racha donde lució como una máquina de touchdowns. Anotó 10 veces en cinco encuentros antes de anotar apenas una vez en los siguientes seis compromisos. En lugar de eso, la mayor sorpresa es lo cómodo que lució Ryan; los Falcons esperan que el arribo de Alex Mack para fortalecer el interior de la línea ofensiva creará bolsillos más estables para Ryan en el 2016.

  1. Cincinnati Bengals

QB Andy Dalton, WR A.J. Green, TE Tyler Eifert

Los Bengals estarían todavía más alto de no ser por el hecho que Eifert se sometió a una cirugía para superar un problema que le había molestado desde el Pro Bowl. Podría perderse la apertura de la campaña y sufrir un poco para ponerse al día conforme avance la campaña. También es justo preguntarse si el gran año de Dalton en el 2015 fue un salto de calidad que mantendrá o si fue una excepción ayudada por un coordinador ofensivo (Hue Jackson) que emigró a Cleveland.

  1. Dallas Cowboys

QB Tony Romo, RB Ezekiel Elliott, WR Dez Bryant

Aquí está la diferencia entre basar expectativas sobre jugadores manteniéndose sanos y jugadores sufriendo una dosis típica de lesiones. No tenemos idea de la propensión de Elliott a las lesiones de cara a las filas profesionales, pero sabemos que el estilo de juego e historia de Romo sugieren que tendrá problemas para mantenerse sano. Incluso si la cirugía de temporada baja en la clavícula de Romo previene que el veterano titular de Dallas sufra otra fractura, el estilo de Romo, edad avanzada, y problemas recurrentes en la espalda sugieren la probabilidad de que pierda algo de tiempo de juego, incluso si no es la mayor parte de la campaña. Y mientras que los Cowboys esperan que Bryant se recupere de una fractura en el pie que arruinó su campaña del 2015, esa clase de problemas tienen un modo de volver. Si todos se mantienen sanos, podría ser una de las tres mejores tripletas de la liga, y sin dudas la mejor combinación para los Cowboys desde aquella famosa Aikman-Smith-Irvin de los 1990s. Eso podría ser demasiado pedir.

  1. Arizona Cardinals

QB Carson Palmer, WR Larry Fitzgerald, WR John Brown

Se puede reemplazar a Brown por Michael Floyd o el prometedor corredor David Johnson, pero cualquier combinación en Arizona necesita incluir a Fitzgerald, quien vivió un renacimiento profesional tras mudarse de manera más consistente a la ranura. Fitz fue el objetivo en 66 ocasiones desde la ranura el año pasado, produciendo 52 atrapadas (para una ridícula frecuencia de atrapada de 78.8 por ciento) y tres touchdowns. Fitzgerald promedió 75.9 yardas por recepciones por juego, superando 75 yardas por encuentro por apenas la segunda ocasión desde su temporada récord del 2008. Uno podría esperar que Palmer, de 36 años de edad, declinara tras una campaña estelar en el 2015, pero ese parecía ser el caso después del 2014, cuando Palmer jugó bien antes de romperse el ligamento anterior cruzado, y sólo mejoró. Incluso si Palmer no lidera a la liga en TotalQBR, como logró con una marca de 82.1 el año pasado, los Cardinals deben ser devastadores campo abajo nuevamente bajo el mando de Bruce Arians.

  1. Carolina Panthers

QB Cam Newton, RB Jonathan Stewart, TE Greg Olsen

Es difícil imaginar a un grupo que luzca tan diferente del trío de Arizona como estos Panthers, pero por supuesto, Carolina ha conseguido que funcione. Olsen parece de algún modo ser más productivo anualmente, con mejoría tanto en yardas por recepciones (1,104) como touchdowns (siete) a la alza el año pasado. A lo largo de las últimas cuatro campañas, lleva 303 atrapadas y 3,771 yardas en recepciones; eso está casi a la par con Fitzgerald (325 atrapadas y 3,751 yardas en recepciones) y por delante de Graham (304 atrapadas, 3,691 yardas en recepciones). Olsen no se ha perdido ningún partido a lo largo de los últimos cuatro años, pero la salud también es una habilidad. Los Panthers también podrían reemplazar a Stewart en esta tripleta por Kelvin Benjamin, quien mostró destellos de dominio durante su campaña de novato antes de perderse todo el 2015 con una rotura del ligamento anterior cruzado. Y no se necesita reiterar lo conseguido por Newton el año pasado.

  1. Green Bay Packers

QB Aaron Rodgers, WR Jordy Nelson, WR Randall Cobb

Rodgers es el mejor mariscal de campo del planeta, pero el declive en la ofensiva de los Packers por la ausencia de Nelson gracias a una rotura en el ligamento anterior cruzado el año pasado fue un recordatorio útil de que los receptores de Rodgers no son exactamente fungibles. Las rutas de Nelson, su aceleración y esa conexión con Rodgers no tienen par con el resto de los objetivos a quienes tiró Rodgers en el 2015. Podría ser razonable sugerir que Rodgers ha descendido un poco de su ridículo nivel, pero no es así. Con Nelson listo para jugar, los Packers deben volver a lucir más como el ataque prácticamente imparable que ejecutaron durante el 2014.

  1. New England Patriots

QB Tom Brady, WR Julian Edelman, TE Rob Gronkowski

Lo que llama la atención del trío de New England, de cierto modo, es lo poco codiciados que fueron en algún momento estos jugadores. Famosamente, Brady fue un recluta de sexta ronda. Gronkowski se fue en la segunda vuelta. Edelman fue seleccionado en la séptima ronda tras jugar como mariscal de campo en el colegial; cuando llegó a la agencia libre por primera vez en el 2013, los Giants fueron el único equipo en programar una visita con él, ya ni hablemos de ofrecer un contrato (Si prefieren, podemos sustituir a Edelman por Dion Lewis, quien estuvo fuera del fútbol americano por la mayor parte del 2014). Por supuesto, ahora es muy tarde para la oposición. ¿Recuerdan la serie final de aquel partido de playoffs frente a los Broncos el año pasado donde todos en el estadio sabían que Brady iba a buscar a Gronkowski en cuarta oportunidad y aun así funcionó? ¿Y luego volvió a funcionar en la siguiente cuarta oportunidad, también?

  1. Pittsburgh Steelers

QB Ben Roethlisberger, RB Le’Veon Bell, WR Antonio Brown

Y todavía así, por el menor de los márgenes los Steelers deben estar al top de mi lista por varias razones. Una es la escasez de personal: Pese a que Gronkowski es mejor que el resto de la liga en su posición por un mayor margen del que Brown supera al resto de la liga en su posición, un receptor abierto dominante es más valioso incluso que un ala cerrada trascendental. Existe un motivo por el cual Graham deseaba un salario de receptor abierto. El mercado sugiere que valen más.

Es verdad que Edelman juega una posición (receptor abierto) que es mucho más valiosa que la de Bell (corredor),pero el otro factor al comparar a ambos es que el techo para los Steelers es apenas mayor. Edelman es un receptor fantásticamente útil, pero nunca llegará el día en que alguien diga que es el mejor jugador de la liga por encima de tipos como Brown o Julio Jones, e incluso tres o cuatro nombres más. Se puede esgrimir el argumento, dada su versatilidad e impacto puro como receptor, que Bell fue el mejor corredor de la temporada en el 2014. Concedido, fue un año en que la mayor parte del tiempo no estuvo Adrian Peterson, pero un Bell sano permanece cerca del tope de la lista de un modo que Edelman no puede.

Incluso si se da a Brady (a quien hay que proyectar perdiéndose los primeros cuatro duelos) una ventaja leve sobre Roethlisberger (quien probablemente se pierda uno o dos partidos por lesión), la posibilidad de contar con el mejor corredor de la liga y el mejor receptor de la liga al mismo tiempo son suficientes para poner a los Steelers en la cumbre de nuestra lista de tripletas ofensivas.

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