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Los Packers fichan a Christine Michael para salvar la temporada

Los Packers fichan a Christine Michael para salvar la temporada

Greg M. Cooper

USA Today Sports

Los Vikings también reclamaron al corredor en waivers, pero los Packers se hicieron con sus servicios gracias a que tienen un peor récord que su rival divisional.


Ted Thompson, general manager de los Green Bay Packers, ha salido de su cueva para hacer algo provechoso en unas fechas diferentes del fin de semana del draft. Así de grave es la situación de los Packers. Así de preocupados están.

Tampoco es que haya hecho algo especialmente imaginativo. En realidad, simplemente ha parcheado algo que ya debió hacer en la agencia libre, o incluso en el draft: encontrar un running back por si fallaba el plan A.

El elegido ha sido Christine Michael, que fue puesto en waivers por los Seahawks después de que se confirmara que Thomas Rawls estaba listo para volver a la plantilla de 53 de Seattle.

De entrada pareció sorprendente que los Seahawks decidieran prescindir de Michael, que es su líder en estadísticas terrestres con 469 yardas y seis touchdowns en 117 intentos. Sin embargo, el movimiento es lógico si tenemos en cuenta que Thomas Rawls es el teórico titular, y C.J. Prosise su proyecto de futuro, elegido en tercera ronda del último draft.

La decisión ha llegado como agua de mayo a los Packers, que llevan varias jornadas usando al receptor Ty Montgomery como corredor de circunstancias. Green Bay empezó la temporada con Eddie Lacy como corredor titular, James Starks en la recámara y Don Jackson en la escuadra de prácticas. De entrada ya era una línea comprometida. Lacy había bajado peso durante la offseason, pero tardó muy poco en recuperarlo, James Starks nunca ha sido mucho más que un último recurso desesperado y de Don Jackson nadie sabía prácticamente nada.

Ese backfield cogido por los pelos empezó muy bien en septiembre. Pese a su sobrepeso, Lacy rindió al nivel esperado en los primeros partidos; los únicos en que los Packers han dado una buena imagen de bloque sólido. Sin embargo, el 20 de octubre entró en la lista de reservas lesionados por un problema en el tobillo izquierdo que necesitó ser operado. Coincidiendo con su baja, James Starks también estuvo fuera desde el 16 de octubre por una pequeña operación de rodilla, y no volvió hasta el domingo pasado, en que recibió siete balones para33 yardas, y tres recepciones para11 yardasy un touchdown. Don Jackson, la solución desesperada, aportó muy poquito en los tres partidos que disputó. Los Packers le incluyeron también en la lista de reservas lesionados ayer 16 de noviembre, por una lesión en la mano.

Antes de que se cerrara el mercado, los Packers llegaron a un acuerdo con los Chiefs para el traspaso de Knile Davis, pero después de dos semanas, y cinco yardas ganadas, el jugador volvió a Kansas City. Demasiado ha hecho Ty Montgomery, pasando de su habitual posición de receptor a intentar ayudar desde el backfield.

Por eso, en Green Bay no podían dejar pasar el fichaje de Christine Michael en waivers, un corredor que fue elegido en segunda ronda de 2013 por Seattle, y que nunca ha alcanzado las expectativas, pero que precisamente este año estaba jugando su mejor football, detrás de una OL que no le ha ayudado demasiado. Los Vikings también reclamaron al jugador, pero terminó en los Packers porque tienen peor récord que Minnesota.

Green Bay es el único equipo de la NFL sin un touchdown de running back esta temporada. Rodgers ha lanzado pases en el 71,4% de los snaps, más que ningún otro equipo de la NFL, y el resultado final está siendo catastrófico. Los Packers, en el grupo de máximos favoritos a principio de temporada, tienen ahora un ataque demasiado plano, en el que ni siquiera marca la diferencia la genialidad de Aaron Rodgers.

Para dejar hueco a Christine Michael, los Packers han dejado en injury reserve al rookie no drafteado Don Packers. Y se da la curiosidad de que el corredor recién llegado podrá enfrentarse a su antiguo equipo dentro de tres semanas. El 14 de diciembre Packers y Seahawks se verán las caras en Lambeau Field en un encuentro que, si no cambian mucho las cosas, puede ser decisivo para las aspiraciones del equipo de Mike MacCarthy… si es que a esas alturas sigue siendo el head coach de los Packers.

Mientras, Ted Thompson ya ha hecho su trabajo, y puede irse a su cueva satisfecho, a seguir descansando hasta el próximo draft.

Las tres claves de la posible resurrección de los Packers

Las tres claves de la posible resurrección de los Packers

Mike Ehrmann

AFP

El inminente regreso de Clay Matthews, o incluso el de Damarious Randall, pueden ser más importantes para Green Bay que el fichaje de Christine Michael.

El auténtico gran problema de los Packers quizá haya sido la lesión de Clay Matthews. Es verdad, nada funciona, pero desde que su estrella defensiva se lesionó el 20 de octubre contra Chicago, el equipo ha perdido completamente el norte. En esos días se produjo una tormenta perfecta que también dejó tocada la secundaria con la baja de Sam Shields y Damarious Randall, y destruyó el backfield del equipo con la lesión de Lacy. Pero quizá se ha puesto demasiado el acento en la falta de juego de carrera y haya que volver la vista a la falta de liderazgo en defensa.

En los últimos tres partidos, sin Matthews, la defensa de Green Bay ha encajado 33 (Falcons), 31 (Colts) y 47 (Titans) puntos. En ninguno de los partidos anteriores, ni siquiera las derrotas, recibieron tanto castigo.

No es la primera vez que una lesión de Matthews provoca un gran bajón de rendimiento defensivo. Es verdad que ante Dallas, aún con él en el campo, la hasta entonces mejor defensa contra la carrera de toda la NFL sufrió un varapalo, pero en los tres partidos sin él, ese front seven ha tenido las tres peores actuaciones defendiendo la carrera de toda la temporada si descontamos el torbellino Elliott.

Clay Matthews ya está entrenado con el equipo, y quizá pueda jugar esta semana en Washington. Es cierto que el ataque terrestre de los Redskins no está siendo su mejor arma, y que si los Packers quieren ganar, necesitarán evitar el clásico festival de pases intermedios de Cousins, pero otro de los graves problemas de la defensa de Green Bay en los últimos tres partidos fue que consintió demasiadas grandes jugadas. Los rivales se plantaban en su red zone en un abrir y cerrar de ojos. La velocidad e intuición de Matthews debe ser vital para frenar esa sangría, que con él en el campo se antoja casi imposible.

Otro regreso inminente será el de Damarious Randall, que ya está entrenando con el equipo, aunque solo de forma limitada. Es cierto que la secundaria de los Packers ha sido un coladero también con él y con Shields en el campo en septiembre. Sin embargo, Ha-Ha Clinton Dix no ha jugado mal, y los nombres están ahí. Quizá con el retorno de Randall, Don Capers sea capaz de hacer los ajustes suficientes para que la secundaria, sin ser llegar a ser dominante, consiga limitar los daños. Y más si el front seven recupera la iniciativa con Matthews de vuelta y con un Mike Daniels que está rindiendo muy bien a pesar de todo.

La llegada de Christine Michael si asegura que, al menos, los rivales tengan que preocuparse de defender la carrera. En los últimos partidos era insultante ver cómo las defensas de Atlanta, Indianápolis y Tennessee se limitaban a montar un atasco de tráfico en secundaria para que Aaron Rodgers sudara tinta para encontrar un receptor libre. Además, en esos últimos partidos, la OL también empezaba a sufrir de más, ante líneas defensivas que buscaban el pass rush con la tranquilidad que las puertas abiertas no iban a ser aprovechadas por sus rivales.

En las últimas horas estamos hablando mucho de Christine Michael como factor clave para la resurrección de los Packers. Sin embargo, el regreso de Clay Matthews y Damarious Randall pueden ser aún más importantes. Y a poco que esos tres nombres tengan el impacto esperado, Green Bay volverá a entrar en el grupo de favoritos para luchar por el anillo, si Aaron Rodgers juegua como sabe, algo que damos por descontado, y toda la plantilla recupera la intensidad que pareció perderse… tras la lesión de Matthews.

Y entonces, Mike McCarthy y Ted Thompson podrán conservar su trabajo una temporada más, por lo menos.

¿Los Pittsburgh Steelers podrán rescatar su temporada?

Joe Sargent

AFP

Cuatro derrotas en fila tienen en una profunda crisis a uno de los equipos que inició el año como serio candidato al Super Bowl

Mike Tomlin tiene una capacidad nunca antes vista para resaltar lo evidente: “Nuestra defensiva simplemente se dobló al final del juego contra Dallas”, declaró en su conferencia del martes.

¿En serio, Mike? Hay crímenes sin resolver en las calles, aún no se sabe qué le sucedió a Amelia Earhart y el mundo tiene todo ese talento desperdiciado con un tipo que entrena a un equipo de football.

Y por cierto, Mike, no se dobló al final del juego contra Dallas. Fíjate bien. La defensiva de tu equipo no ha estado enderezada en lo que va de la temporada. Y la cosa solo se va a poner peor con el anuncio del martes de que Cam Heyward, uno de dos defensivos (Ryan Shazier siendo el otro), que más o menos hacía su trabajo.

El equipo de negro y oro dejó el oro en el pasado y el negro para el futuro.

Pero, tal vez y solo tal vez si Tomlin es capaz de sacar el orgullo de sus jugadores, de recordarles que juegan en una franquicia histórica y no en, digamos los Jaguars, la temporada tenga salvación, siempre y cuando tengan a Ben Roethlisberger, Antonio Brown y Le’Veon Bell saludables.

Claro que por salvación me refiero a alcanzar los playoffs. Punto. Intentar trascender en enero con ese intento de defensiva y un equipo con más lastimados que película de Rambo es simplemente impensable.

El domingo pasado, por primera vez desde hace más de un mes, cuando Hillary Clinton y no Donald Trump se enfilaba a la presidencia de Estados Unidos, la ofensiva dio señales de vida. Es ahí, y no en una defensiva que desde el principio se sabía que solo tenía que doblarse y no romperse, donde radican las aspiraciones de que los Steelers jueguen en enero.

Ahí estuvieron siempre.

En eso y en un calendario que está más accesible que buscar pornografía en internet (se me ha dicho).

Por principio de cuentas, los Steelers visitan el próximo domingo a las aspirinas de Cleveland, capaces de curar cualquier mal del rival y el escalón perfecto para salir de la racha de cuatro derrotas.

De sus siete próximos rivales, solo Ravens y Giants tienen marca ganadora y ambos juegos son en casa. El resto: Buffalo, Cincinnati, dos triunfos ante Browns, y Colts son equipos con los que, en el papel, se tendrían buenas posibilidades si el ataque mantiene su ritmo.

Pero con estos Steelers nada es sencillo. Su ofensiva supuestamente explosiva está más tocada que Kim Kardashian. Tres de sus cuatro principales receptores, Martavis Bryant (suspendido todo el año), Markus Wheaton (hombro) y las manos de frontón de Derrius Heyward Bey, se han ausentado solo Dios sabe cuántos partidos, y otro más, Sammie Coates, ha estado jugando con dos dedos fracturados. Y como diría Galileo: “Y sin embargo, se mueven”.

Si usted, amable lector, le va a Pittsburgh, tiene motivos para ser optimista… todavía. De igual forma, tiene también la misma cantidad de razones para ir tirando esta temporada a la basura. Y aquí le dejo uno más. Los Steelers han tenido una racha de cuatro derrotas 24 veces en su historia, y solo en una de ellas han logrado marca ganadora (2009).

Lo que no se vale es poner las lesiones como excusa, sí en el caso de Pittsburgh son muchas, pero son parte del juego.

Mejor apunten el dedo hacia la indisciplina y a un coach que además de brillar en resaltar lo evidente, rompe con una de las reglas básicas: No inventes football, y por ello me refiero a buscar cuatro conversiones en un partido en el que se sabía desde septiembre que cada punto sería valioso.

Rob Gronkowski y Earl Thomas intercambian piropos

Rob Gronkowski y Earl Thomas intercambian piropos

Adam Glanzman

AFP

Dos de los mejores jugadores de la NFL se repartieron cera marinera en el partido del domingo y cariños y caricias el resto de la semana.


Dos de los mejores jugadores actuales de la NFL son Rob Gronkowski y Earl Thomas. Es probable que en la anterior frase sobre el adjetivo ‘actuales’. El tight end de los New England Patriots y el free safety de los Seattle Seahawks son la clase de deportistas que dignifican un juego, una liga un oficio. Cada uno en su lado, nos han regalado jugadas y actuaciones para morir de gusto, ambos han sido extraordinariamente exitosos y siempre se han comportado con la dureza, sí, pero también la nobleza que un deporte tan violento obliga para ser civilizado.

El pasado domingo sus equipos se enfrentaban. No lo hacían desde la Super Bowl XLIX, en la que los Patriots ganaron con una intercepción salvadora en el último instante, en la última yarda, de un encuentro que ya es historia de la NFL. Bien podrían guardarse rencor. Pero en absoluto.

En uno de los lances del partido, que fue magnífico, ambos coincidieron en el mismo lugar del campo. Es lógico, pues sus posiciones se engarzan a menudo en el trascurrir de los drives. Y Thomas dio lo mejor de si mismo para detener a uno de los mejores, sino el mejor, tight end de la historia:

 

El golpe es legal. Y duro. Un golpe digno del fantástico defensor de los Seahawks. Gronko quedó medio tocado desde ese momento.

No pasa nada. Este deporte es de colisión y los implicados lo saben. El jugador de los Patriots, siguió jugando sin hacer aspavientos, sin quejarse, sin objetar nada. Pero a lo largo de la semana se ha sabido que el partido le dejó consecuencias físicas en la zona del pecho que puede hacer que se pierda alguna jornada.

A raíz de esa noticia, de la posible baja de Gronkowski por lesión y/o precaución, Earl Thomas acudió a twitter para mostrar su respeto por el jugador de los Patriots, llamarle uno de los mejores a los que nunca se ha enfrentado y desearle una pronta recuperación:

Por supuesto, y como cabía de esperar, Gronko le devolvió la moneda de la deportividad y la admiración en un tuit de similares características en el que aplaudía al miembro de la ‘Legion of Boom’ por haber regalado a los seguidores de la NFL una gran golpe de football:

Dos de los más grandes comportándose de forma ejemplar dentro y fuera del campo. Pues ya nos parece bien por aquí. De hecho, siendo como somos fans de ambos, os dejamos con una pregunta de difícil respuesta: si os diesen la opción de quedaros sólo con uno de los dos para un nuevo equipo ¿a quién elegirías antes, a Earl Thomas o a Rob Gronkowski? Tranquilos, cualquier respuesta es correcta.

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