Dentro del Emparrillado (3)

Raiders – Bills

Los Oakland Raiders logran la victoria frente a Buffalo Bills

Los de Rex Ryan plantaron cara durante la primera mitad, pero el poderío de la OL de Raiders y Derek Carr dieron la vuelta al marcador en la segunda parte.

Los Raiders suman una victoria más y ya van 10 en la temporada. En esta ocasión les tocó remontar ante unos aguerridos Bills que cuentan con uno de los mejores juegos de carrera de la NFL. Los de Rex Ryan llegaron a Oakland con la lección bien aprendida: Correr mucho para no dejar tiempo de ataque a los Raiders. Lo cumplieron durante la primera mitad, con un gran hacer defensivo, especialmente de su front seven, pero la exigencia física necesaria para frenar a estos Raiders fue demasiada para los Bills.

Derek Carr sigue demostrando que es uno de los jóvenes con mejor presente en la NFL, el joven QB terminó con 19/35 para 260 yardas y dos pases de touchdown, siendo el mejor atacante de los Raiders Michael Crabtree con 7 recepciones para 74 yardas y un TD . Por el otro lado tenemos a un Tyrod Taylor que nos ha vuelto a dejar las sensaciones de siempre. Un atleta corriendo, pero con deficiencias a la hora de realizar lecturas de campo y pases de calidad. Taylor acabó el partido con 18/35 para 191 yardas, 30 yardas de carrera un TD anotado y una intercepción. El runnin back de los Bills, Lesean McCoy, sumó 130 yardas de carrera y 61 de recepción.

Los Oakland Raiders son un equipo muy serio. Victorias como las de hoy así lo atestiguan. Buffalo se plantó en el “Black Hole” demostrando que son un equipo muy rocoso en defensa y que si pueden correr son muy difíciles de parar, pero cuando los Raiders entran en calor son casi imparables. El primer cuarto del partido fue una lucha de poder a poder entre dos buenas defensas que limitaron a un FG por cabeza a los ataques.

Los Bills lograron establecer el juego de carrera en el segundo cuarto lo que sumado a un par de buenas recepciones de un recuperado Sammy Watkins, llevaron a los de Buffalo a anotar un TD de una yarda de carrera de M.Gillislee. La defensa de los hermanos Ryan mantuvo al ataque local a raya, pero no pudieron evitar un par de FG de Sebatian Janikowski. Con el 9 – 10 para Buffalo nos marchamos al descanso.

La segunda mitad poco, o nada tuvo que ver con la primera. Los Bills se mantenían vivos gracias al increíble partido, una vez más, de LeSean McCoy. Mientras que el ataque de los Raiders fue un auténtico torbellino. Derek Carr y sobretodo Latavius Murray se pusieron en modo apisonadora y no dejaron de anotar en toda la segunda mitad.

El primer y el segundo golpe lo dio Buffalo con sendos TDs de Taylor y Gillislee. Pero aquí se acabó el partido. Derek Carr empezó a afinar sus pases y la línea de Raiders frenó en seco las acometidas de Dareus y compañía. Crabtree y Murray anotaron dos TD para empatar el cuarto, mientras que Amari Cooper y de nuevo el corredor anotaron otros dos touchdowns en un último cuarto marcado por la aparición en escena de la defensa de Raiders. Liderada por un impresionante Khalil Mack que sigue haciendo méritos para ser considerados uno de los candidatos a “defensive player of the year” frenó el ímpetu anotador de los Bills en el último cuarto. 24 -38 fue el resultado final de un tremendo partido jugado de tú a tú durante tres cuartos, pero que finalmente se llevaron los Raiders para seguir optando al seed 1 de la AFC.

 

Lions 28 – Saints 13

Los Detroit Lions se lleva la victoria de New Orleans

Matthew Stafford está jugando el mejor football de su carrera lo que sumado al buen hacer defensivo explican la gran temporada de los Lions.

Los Lions dan un pasito más hacia objetivo de llevarse su división mientras que los Saints dicen adiós a sus opciones de playoffs. Así de dramáticos empiezan a ser los partidos a partir de ahora. Los Lions se llevaron una merecida victoria de la mano de un gran Matthew Stafford que terminó el partido con 30 / 42 en pases para 341 yardas y dos TDs , siendo Golden Tate su principal arma con 8 recepciones para 145 yardas y 1 TD . El ataque de los Saints estuvo muy frenado por el buen hacer de la secundaria de los Lions como demuestran los 31/44 en pases para 326 yardas 0 TD y 3 intercepciones de Drew Brees, que tuvo a su mejor aliado en Brandin Cooks que terminó el partido con 7 recepciones para 73 yardas .

Los Saints necesitaban la victoria en casa para seguir en la brecha de los playoffs. Pero enfrente estaban unos Detroit Lions que están jugando un football muy efectivo. New Orleans intentó establecer un juego de carrera y pase corto que apenas le dio rédito durante la primera mitad. La defensa de los Lions está siendo una de las más duras del campeonato. Y no permitió anotar ningún TD en la primera mitad a los Saints que se conformaron con dos FG. Por su parte Stafford mantuvo siempre el mismo guion durante el partido. Pases cortos y muy rápidos al slot para que Boldin, Ebron y sobretodo Golden Tate moviesen las cadenas sin dificultad. Esta facilidad para llegar a la red zone sirvió a los Lions para que Matt Prater, kicker de Detroit y protagonista del partido, anotase hasta 5 FG durante el partido.

La segunda mitad se inició con un marcador igualado de 6 – 13 para Lions. Ante esto los Saints, sabedores de que el reloj corría demasiado rápido en los ataques de Lions, intentaron arriesgar más en los pases lo que costó dos intercepciones a Brees a los largo del partido, la tercera se produjo en un fallido “Hail Mary” final. El buen hacer de Golden Tate ganando yardas después de las recepciones le convirtieron en el gran dinamitador de un ataque de Lions que, en muchos momentos, se vio muy bien presionado por la defensa local. Cameron Jordan y el resto de pass rushers de Saints llegaron en varias ocasiones a tocar el balón y a punto estuvieron de lograr un par de intercepciones, que hubieran cambiado el signo del partido. Especialmente importante fue una en el tercer cuarto cuando Jordan golpeó el balón y a punto estuvo de cogerlo el mismo, la jugada siguiente supuso un pase de 66 yardas a Tate que anotaba un TD psicológico importantísimo.

Drew Brees intentó la heroica con más corazón que cabeza. Un game plan muy bien controlado por la defensa visitante dejó en nada las acometidas del quarterback local. Importante victoria para unos Lions que por primera vez en toda la temporada no fueron perdiendo en ningún momento del último cuarto y resolvían su partido por una distancia mayor a 7 puntos. Los Saints dicen adiós, prácticamente, a cualquier opción de entrar a playoffs, mientras que los Lions ponen tierra de por medio con los Vikings en su lucha por el liderato de la NFC Norte.

Bears 26 – 49ers 6

Los Bears ganaron porque su quarterback fue el menos malo

Colin Kaepernick solo fue capaz de completar un pase para cuatro yardas en los tres cuartos que estuvo sobre el campo, y terminó sustituido por Gabbert.

En el football, como en casi todo en la vida, no hay que descubrir mundos nuevos ante premisas demostradas durante años de experiencia. Y por mucho que la gente crea lo contrario, bajo la nueve lo ideal es pasar. Sobre el suelo nevado los corredores pierden mucha tracción, y también los cornerbacks tienen problemas para seguir a los receptores, y corregir sus cortes sin resbalarse.

Pero claro, los Bears saltaron al campo con Barkley y los 49ers con Kaepernick. Y a ver quién es el valiente que se atreve a poner la victoria en sus manos.

Con ese panorama, ninguno de los dos quarterbacks completó un solo pase en el primer cuarto. Aunque tampoco es que intentaran demasiados. En concreto, Kaepernick intentó dos en toda la primera mitad. Dos. Y completó uno para 4 yardas. Los 49ers básicamente corrían. En concreto, solo corrían. Y con bastante éxito.122 yardas en los primeros 30 minutos. Pero ni con esas eran capaces de acercarse a la end zone contraria. De hecho, sus dos únicas anotaciones antes del medio tiempo llegaron por equipos especiales. Un punt rechazado y un fumble en un retorno les dieron las posiciones de campo perfectas para anotar field goals. 6 puntos y gracias.

Tal como estaba el partido, esos seis puntos eran un mundo. Así que Fox decidió, por fin, hacerle caso a la lógica e intentar pasar, pese a que su quarterback fuera Barkley. Y fue mano de santo. Cuatro pases completos en cinco intentos sirvieron para que 64 yardas más adelante, Jordan Howard anotara un touchdown y los Bears se fueran a descansar por delante 7-6.

Descubierta la fórmula del éxito, los Bears arrancaron la segunda mitad dándole protagonismo a Barkley, que consiguió con sus lanzamientos abrir a la defensa de San Francisco, que veía cómo no solo les destrozaba el quarterback por el aire, sino también cómo Howard tenía el éxito que le había faltado en la primera parte y atravesaba su defensa como un cuchillo. El corredor de Chicago anotaba otros dos touchdowns (21-6) y sentenciaba el partido.

En el otro lado del campo, el colapso dio paso a la desesperación. El ataque terrestre, que tan bien había funcionado en los dos primeros cuartos, simplemente desapareció. Y el front seven de los Bears no daba un respiro a Kaepernick, incapaz de soltar el balón con rapidez. La conclusión fue que Chip Kelly decidió sentar a su presunto quarterback, que en tres cuartos solo fue capaz de completar un pase para cuatro yardas de los cinco que intentó, además de 6 carreras para 20 yardas.

Aunque entre susto y muerte, el sustituto fue Blaine Gabbert, así que todos sabíamos que no había mucho más que rascar por parte del equipo de Chip Kelly, que según todos los rumores seguirá un año más en San Francisco, no sé si para alegría o desesperación de los seguidores del equipo dorado.

Los Bears aún tuvieron tiempo para anotar un field goal y un safety que cerraron el marcador en 26-6. Y ganaron sobre la nieve porque supieron pasar. O quizá, simplemente, porque fueron los únicos capaces de poner sobre el campo algo parecido a un quarterback.

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