Megacombo de Noticias AS NFL (I)

Brady y los Patriots cocinan a los Denver Broncos a fuego lento

El equipo de New England no se complicó la vida y apeló al abecé del football para colapsar a los Denver Broncos atacando sus puntos más débiles.

A los Patriots les gusta la cocina a fuego lento. Sin prisas. Dejando que los ingredientes se guisen en su jugo sin perder ninguna de sus propiedades. Alimento con todas sus vitaminas y libres de aditivos. Porque como saben los cocineros de siempre, no hay que hacer inventos. El pollo tiene sus tiempos, el conejo los suyos, y el magro debe ser mimado y regado en la cazuela para que ni se enfade como una piedra, ni se deshilache como una cuerda.

Con esa filosofía de buen cocinero que no pretende sorprender, sino convencer a sus clientes de siempre, Belichick y compañía se ahorraron los inventos, mezclas de dulces y salados, platitos bien presentados pero sin enjundia, y apelaron al huevo frito con patatas y al par de lonchas de panceta. Que si el peligro de Denver está en la secundaria, y el agujero en las carreras interiores, nada mejor que correr por dentro y pasar cortito sin liarse. Ya explicaba mi abuela que la mejor forma de no pecar era huir de las tentaciones.

Pero incluso en los platos más sencillos se puede cuidar el detalle. Que puestos a buscar agujeros por donde colarse, es mejor espolvorear a Dion Lewis que empalagar con Blount. Y si no hay que rifar la pelota, lo suyo es aromatizar con Edelman, que baila sobre la línea amarilla de primer down como si la viera en la tele.

Así, sin más especias ni condimentos, pasaron los Patriots el trámite de Denver. Arriesgando lo justo y jugando lo necesario. Sin gastar una pizca de sal más de la debida, y poniendo la pimienta justa con una intercepción a Siemian cuando la sartén humeaba.

Los que padecéis colesterol daríais la vida por un par de huevos con encaje, de esos de yema gorda que se puede mojar un buen rato, con los dedos amarillos. Y en esta NFL moderna, de fuegos artificiales y platos de diseño, da gusto volver al aceite de oliva, y a la batalla por la posición de campo, los blitzes interiores y golpes que inundan la boca de esos sabores de antes.

Después de tres horas de lucha se confirmaron las sospechas. El ataque de Denver se vuelve insípido, sin sabor, si no funciona la carrera. Y Siemian sirve como comida rápida, pero le falta sustancia para sazonar toda una ofensiva y convertirla en sabrosa. También confirmamos que el front seven de Denver es picante, y aunque parezca que has conseguido apagar su fuego, siempre encuentra la manera de ajustarse, para seguir golpeando en el centro del paladar, incluso aunque delante haya una línea tan fresca y burbujeante como la reinventada de los Patriots.

Pero la auténtica sorpresa, lo que nos tiene boquiabiertos, es la capacidad de la defensa de New England para reinventarse. Cada semana perdían más y más ingredientes, pero en el momento de la verdad, cuando únicamente las abuelas más experimentadas son capaces de sacar adelante un banquete familiar, solo ha necesitado algo de perejil y unos toques de guindilla para que un front seven sin pass rush deje con el gusto embotado la línea ofensiva de Denver. Un puñado de sacks, como banderillas picantes, nos reafirmaron en lo que todos sabemos. En New England la defensa nunca ha sido cuestión de ingredientes, sino de aderezos como Dios manda. Porque si hasta Logan Ryan, solución grasienta de casquería, deja sin respiración a Siemian robándole la cartera, es complicado pensar que en enero, época de guisos rabiosos y caceroladas de enjundia, no van a ser capaces de llenar la NFL de aromas apetitosos que harán que los comensales nos rechupeteemos los dedos.

Y claro, luego acaba el partido, nos vemos con el plato vacío, limpio de tanto mojar, y levantamos la cara contrita, casi llorosa, sin poder evitar la misma petición ansiosa que repetimos todos los años mientras alzamos el cazo vacio: “¡¡¡Quiero más patatas guisadas… y con mucho chorizo!!!”

El regreso de Peterson no cambia nada en Minnesota

El estelar running back está de regreso antes de lo esperado, pero difícilmente aportará algo a unos Vikings repletos de lesiones

Adrian Peterson no es de este mundo. Cualquiera que lo haya visto correr ya lo sabía. El hecho de que vuelva mucho antes de lo esperado luego de sufrir la tercera lesión de gravedad en la rodilla en su carrera, lo confirma.

Adrian Peterson es un espécimen físico como pocos en la NFL, o el deporte en su totalidad, pero no tiene súper poderes más allá del uso de la vara para disciplinar niños. No es un santo con milagros confirmados ni es brujo chamán que pueda hechizar al rival.

En otras palabras con o sin Adrian Peterson, los Minnesota Vikings están en serios problemas.

A dos juegos del líder divisional y a uno del último comodín de la NFC, Minnesota necesita mucha ayuda si quiere repetir su viaje  a playoffs de la temporada anterior, pero esa ayuda no trae el número 28 ni tiene la forma de Peterson.

Permítanme explicarles por qué. Desde la pretemporada, cuando perdieron a Teddy Bridgewater, los Vikings han ido cayendo como moscas especialmente en la línea ofensiva, que actualmente bien podría compararse a la que protegió a Shane Falco o a Paul Crewe.

Actualmente los Vikings son el último ataque terrestre de la NFL. Número 32. Sótano. Casi 100 yardas menos que su más cercano perseguidor, los Giants. Y eso no se debe a que  Matt Asiata y Jerick McKinnon sean los peores backs de la historia o tengan la capacidad atlética de León Girón.

La realidad es que Minnesota utilizará el domingo ante los Colts a su séptima combinación de línea ofensiva en lo que va de la temporada. Siete quintetas titulares distintas en 14 partidos esta campaña. Tomen unos segundos para pensar lo que ello implica.

No hay comunicación en las asignaciones de bloque o protección ¿quién toma el blitz? Solo Dios sabe.  ¿Tu sales de trampa en esta jugada o era yo? ¿Es un counter o debo bloquear por dentro? Hay demasiadas combinaciones en ese ajedrez que es una línea ofensiva, especialmente cuando el centro, el ancla de la unidad, es un novato con dos juegos de experiencia en la NFL.

No importa si eres Barry Sanders, Walter Payton o Emmitt Smith, correr detrás de una línea a la que se le complica la tarea de saber hacia dónde va es casi imposible.  Para Peterson el camino es cuesta arriba, eso sin mencionar que seguramente tendrá una participación limitada o será utilizado de señuelo en la mayoría de las ocasiones para echar a andar el play-action.

Es ahí, en jugadas de pase con engaño de carrera, sin que Peterson toque siquiera el ovoide, que podría brindar su mayor aporte a la ofensiva de los Vikes, a fin de cuentas tienes que respetar la leyenda de AP, no tanto su condición actual o la de sus guardaespaldas.

Minnesota tiene buenas aspiraciones este fin de semana ante Indianapolis, pero no son por Peterson sino por su registro de 4-2 en casa y el hecho de que los Colts son una de las peores defensivas de la NFL.

Pero Minnesota necesita mucha ayuda, no solo de Peterson o de su línea, sino de otros equipos para siquiera poner de nuevo a los playoffs en el horizonte.

Los Steelers logran una agónica victoria frente a Bengals

Pittsburgh Steelers realizó una gran remontada en Cincinnati ante unos Bengals que perdieron a Burfict y Rey por lesión, demasiado para ellos.

Los Pittsburgh Steelers están hechos de Acero puro. El equipo se fue al descanso con once puntos de diferencia y terminó ganando un partido lleno de genialidad por parte de Bell, Big Ben y la defensa. Los Steelers fueron de menos a más gracias a las lesiones de los Bengals, el poderío de su front seven y los 6 FG anotados por Boswell. Ben Roehtlisberger terminó el partido con 21/36 para 286 yardas y 1 TD. LeVeon Bell es siempre el mejor jugador de los Steelers sus 93 yardas de carrera y 38 de recepción así lo demuestran. Pero hay que destacar hoy la labor de Eli Rodgers, el wide receiver logró 75 yardas de recpción y 1 TD fundamentales para su equipo. Andy Dalton concluyó el partido con 16/27 para 157 yardas y una intercepción. El mejor jugador de los Bengalís ha sido Brandon Lafell con 91 yardas de recepción.

Los Steelers lograron una sufrida e importantísima victoria tras remontar a unos Bengals que vieron como las lesiones de Burfict y Rey les dejaba sin opciones. El partido comenzó con unos Bengals muy enfocados en amargar la existencia a sus rivales divisionales. Andy Dalton continúan haciendo una temporada brutal, pero la falta de receptores, máxime con la baja de A.J Green, hace casi imposible que logre llevar a su equipo a la victoria. En esta ocasión fue el bajón de la defensa lo que mató el partido. Dalton saltó al campo moviendo muy fácil las cadenas haciendo buenos a Lafell y compañía. Jeremy Hill realizó una buena primera mitad lo que sumado a la buena defensa frente al pase hizo que los Bengals se marchasen al descanso 20 – 9, gracias a un TD de Dalton, uno de Hill y dos FG.

Los Steelers no sabían cómo meter mano a la poderosa y presionante defensa bengalí. La solución les vino como caída del cielo. Las lesiones de Burficy y Vincent Rey debilitaron demasiado el front seven lo que permitió a Bell correr a sus anchas guiando a sus compañeros a buenas opciones de anotación. La secundaria de Bengals continuó haciendo un gran trabajo frenando las bombas de Big Ben. Pero el ataque desapareció en la segunda mitad. Los Steelers yarda a yarda y FG a FG le pusieron a tiro de un TD para ganar el partido. Entonces apareció la figura de Ben Roehtlisberger. El quarterback conectó un par de pases profundos, uno de ellos para touchdown de Eli Rodgers que ponía por primera vez a su equipo por delante. La defensa volvió a frenar a Dalton y el partido murió con victoria visitante. Los Steelers se juegan la temporada en casa frente a Baltimore Ravens en la noche de Navidad.

Los Saints logran la victoria frente a Cardinals en Arizona

El potente ataque terrestre de Arizona Cardinals no fue suficiente para doblegar al ataque aéreo de Drew Brees y los New Orleans Saints.

El partido sin defensas. Así se podría catalogar la orgía anotadora que hemos vivido en Arizona. Los Saints son casi imposibles de frenar cuando los pases laterales les funcionan, mientras que el poderoso juego de carrera de los Cardinals con David Johnson como estilete está en la élite de la NFL. Carson Palmer terminó el partido con 28/40 para 318 yardas y 2 TDs. Por su parte David Johnson terminó el partido con unos escandalosos números de 53 yardas de carrera y 55 de recepción y 2 TDs, que continúa demostrando que es uno de los mejores corredores de la NFL. Drew Brees logró 37/48 para 389 y 4 TDs. El mejor jugador del ataque de Saints fue Brandin Cooks que terminó el partido con 7 recepciones para 186 yardas y 2 TDs

La primera parte terminó con un abultado marcador de 20 – 24 para Saints, lo que nos habla del tipo de espectáculo que hemos podido ver en Arizona. Dos potentísimos ataques desatados, frente a dos defensas fuera del partido. Sólo así se explica que prácticamente todos los ataques de ambos equipos terminasen en anotación, ya fuese TD o FG. Los Cardinals golpearon primero con un TD de 49 yardas de carrera de Williams. Pero Brees entró pronto en calor y logró que su equipo sumase 10 puntos seguidos. La defensa de Cardinals dio un aviso a Brees forzándole un fumble que Calais Campbell se encargó de llevar a la red zone, pero Brees destapó el tarro de las esencias y conectó en dos ocasiones con Cooks para que este anotase 2 TDs de 45 y 65 yardas respectivamente. Antes de finalizar la primera mitad J.J Nelson acercase a su equipo en el marcador con una anotación de 10 yardas de recepción.

El tercer cuarto fue algo más calmado, las defensas aparecieron y únicamente un gran drive corredor de David Johnson logró la anotación de TD. El último cuarto continuó con la fiesta. Drew Brees lo conectaba todo, con todos y David Johnson continuó corriendo como Pedro por su casa. Tim Hightower y Michael Thomas se sumaron al festival ofensivo anotando sendos TDs en el último periodo. Además la secundaria de Saints apareció en el último periodo para recuperar un fumble provocado por su DT Nick Fairley con 34 – 41 a favor de Saints, lo que permitió a Brees y los suyos ponerse dos anotaciones arriba después de que Tim Hightower anotase un TD de carrera de 3 yardas.

Los Cardinals intentaron hasta el final seguir el ritmo anotador de los Saints. Larry Fiztgerald realizó un impresionante drive en el cogía todo lo que le pasaba cerca y logró ponerse primero en el listado histórico de más recepciones en sus primeros 200 partidos superando a Jerry Rice, este buen hacer del caballero escarlata permitió a los Cardinals anotar otro TD obra de John Brown. Arizona intentó un on side kick, pero el balón salió directamente fuera de banda en la yarda 48 de Saints. Tras un pase a Coby Fleener para lograr un primer down los Saints se limitaron a mantener la posesión con la formación de la victoria. Drew Brees lograba así la victoria número 100 como quarterback de los New Orleans Saints.

Como curiosidad y demostrando la nula importancia de este partido, pudimos ver a Mark Ingram visiblemente cabreado después de que su entrenador no le permitiese anotar un touchdown de 3 yardas de carrera, en beneficion de Tim Hightower, que ya había anotado uno. Ingram fue esencial en la victoria con sus 78 yardas de carrera y 14 de recepción. Debe ser frustrante cuando llueven los TDs y vés que no anotas ninguno.

Los Falcons apabullan a los 49ers y se mantienen líderes

Los Falcons cumplieron la papeleta en Atlanta y se impusieron con claridad, 41-13, a unos tristes 49ers que no tuvieron ninguna opción

Los Falcons cumplieron la papeleta en Atlanta y se impusieron con claridad, 41-13, a unos tristes 49ers que no tuvieron ninguna opción y perdieron su partido número 13 de forma consecutiva. Con el triunfo, Atlanta mejoró su marca a 9-5, manteniéndose a la cabeza de la División Sur de la NFC, la cual pelea codo a codo con Tampa Bay. San Francisco cayó a 1-13, el segundo peor registro de toda la NFL.

A pesar de no contar con su receptor estelar Julio Jones, lesionado, el ataque de los Falcons realizó un excelente partido, sumando más de 200 yardas por vía terrestre y registrando diez jugadas de 20 yardas o más, algo que no ha conseguido ningún equipo de la NFL esta temporada en un partido. El jugador atacante más destacado fue el corredor Devonta Freeman, quien firmó 139 yardas de carrera y tres touchdowns. Matt Ryan lanzó para 286 yardas, dos anotaciones y cero intercepciones. Su blanco favorito fue el wide receiver Aldrick Robinson, quien atrapó cuatro balones para 111 yardas. Hasta nueve jugadores de los Falcons recibieron pases en un ataque que involucró a todas sus piezas y que sumó 40 puntos o más por segunda semana consecutiva. La ofensiva de los Falcons está batiendo varios récords del club esta temporada, entre ellos haber logrado en dos ocasiones anotar 40 o más puntos de forma consecutiva. Atlanta ha conseguido 40 puntos o más en cinco ocasiones este año y por eso es el equipo de toda la NFL que más puntos ha anotado en la presente campaña (469).

Los 49ers volvieron a ser muy endebles en defensa. En ataque, Colin Kaepernick pasó para 183 yardas y dos touchdowns y Carlos Hyde firmó 71 yardas de carrera en 13 oportunidades. La semana que viene, San Francisco jugará contra Los Angeles, el único equipo al que ha podido derrotar este año en la NFL.

Los Baltimore Ravens ganan a los Philadelphia Eagles

El juego de carrera comandado por West fue la clave de la victora. Los Ravens se jugarán su temporada el día de Navidad frente a Steelers.

Los Baltimore Ravens hacen los deberes en casa frente a los Philadelphia Eagles en una victoria que les mantiene en la lucha por los playoffs a la espera del decisivo encuentro de la semana que viene ante los Steelers. Los córvidos plantearon un partido muy serio pero los errores los errores de Flacco y las penalizaciones defensivas a punto estuvieron de costarles el encuentro. Los Eagles no se dieron por vencidos en ningún momento tuvieron el partido en una conversión de 2 fallada en el último momento. Joe Flacco terminó el partido con 16 de 30 para 206 yardas, dos pases de TD y una intercepción. El mejor jugador de Ravens en la tarde de hoy fue Terrance West con 77 yardas de carrera y 45 de recepción. Por su parte Carson Wentz logró 22/42 para 170 yardas y una intercepción. El mejor jugador del equipo visitante fue Ryan Mathews que terminó el partido con 128 yardas de carrera, más cinco de recepción, y un TD.

Los Baltimore Ravens a punto estuvieron de tirar un partido por la borda en el último cuarto. Los de Harbaugh saltaron al campo con las ideas claras: Establecer el juego de carrera, y mantener a raya al ataque local a base de presión. Todo iba como la seda en el pimer cuarto los Ravens se fueron al banquillo con un cómodo 10 – 3, gracias a un TD de Kamar Aiken.

Philadelphia empezó a asentarse en el segundo periodo, especialmente el juego de carrera. Gracias al buen haver de Ryan Mathews lograron poner el 10 – 10 en el marcador. El golpe afecto a los Ravens que empezaron a dudar de su capacidad para superar a la dura defensa de los Eagles. Al final del segundo periodo Flacco conectó un pase profundo con Steve Smith que ponía el 20 – 14 con el que nos marchamos al descanso. Los Eagles habían encontrado la fórmula de cómo frenar el ataque córvido, pero el brazo de Flacco salvó el primer Match Ball.

La segunda mitad comenzó con un intercambio de buenas defensas que supuso que ningún equipo anotase en el tercer cuarto. Philadelphia empezó a crecer de nuevo gracias a su defensa y el dominio territorial, lo que le permitió sumar un FG en el último periodo que ponía la victoria visitante a tiro de TD. Baltimore reaccionó gracias a su defensa, la presencia de Eric Weddle hace de la desastrosa secundaria de los Ravens un peligro en jugadas puntuales. Baltimore aprovechó el arreón defensivo y anotó un TD, obra de Kennth Dixon, que ponía mucha tierra de por medio. Cuando todo parecía decidido apareció el lado malo de Joe Flacco. Los Ravens estaban en la red zone con todo a favor, el quarterback córvido lanzó un mal pase al slot que fue interceptado. El siguiente ataque de los Eagles terminó en TD de carrera de Carson Wentz y colocaba a los Eagles uno abajo a falta de 4 segundos. Los de Philadelphia se jugaron la conversión de dos y fallaron. Importante victoria para unos Ravens que se jugarán su presencia en los playoff en la casa de sus archienemigos el día de navidad.

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