El verdadero dicho dice: «Las ofensivas VENDEN boletos, las defensivas GANAN partidos, y los equipos especiales ganan CAMPEONATOS».

Después de la explosión ofensiva del «Monday Night Football» de la Semana 11 entre Kansas City y los Carneros de Los Angeles, han sido las defensivas las que están marcando la diferencia en el cierre de temporada.

Los protagonistas de ese festín de puntos han tenido problemas en los partidos siguientes. Ambos tuvieron su semana de descanso la siguiente semana, pero a partir de la Semana 13, sus respectivos desempeños han quedado a deber.

LA fue a Detroit y ganó por diferencia de 14 puntos, pero Jared Goff empezó a mostrar problemas lanzando pases erráticos. Tuvo un touchdown y una intercepción, pero dio muestras de flaqueza y debilidades que serían explotadas más adelante. Goff, quien lanzó sólo seis intercepciones en sus primeros nueve partidos, ha lanzado seis en los últimos tres.

Ante Chicago, la ofensiva de LAR fue abrumada sin poder establecer su ataque terrestre con Todd Gurley. Gurley, quien desde la Semana 11 ha sufrido lesiones en el tobillo y rodilla, ha declinado en su producción ofensiva. Tuvo 28 y 48 yardas por tierra contra Chicago y Philadelphia en semanas consecutivas. Su suplente, Malcolm Brown, está en la reserva de lesionados y no se ven opciones confiables. Goff no tiene tampoco a Cooper Kupp, el receptor que lo sacaba de apuros. La línea ofensiva recientemente ha permitido muchas presiones.

Del otro lado de la línea de golpeo, la defensiva, en la cual invirtieron millones y millones, ha sido tan sólo mediocre. Aaron Donald es un jugador fuera de serie, pero ha sido neutralizado recientemente por dos o tres jugadores en casi cada jugada, y sus compañeros no han aprovechado duelos individuales. El regreso de Aqib Talib no ha tenido el impacto esperado. Como declaró Sean McVay, hay que identificar el problema y resolverlo lo antes posible. Tienen un par de juegos asequibles contra Arizona y San Francisco lo cual debe asegurarles una semana de descanso, pero en este momento no se ven como el trabuco de las primeras 11 jornadas.

Kansas City ha estado un poco mejor, pero al igual que LAR, sufren de una defensiva que puede ser dominada físicamente. Baltimore lo demostró y los Cargadores, con un estilo diferente, también pudieron atacarlos. Sin contar con Melvin Gordon ni Austin Ekeler, pudieron correr lo suficiente para mantener a los Jefes fuera de balance, sobre todo en la segunda mitad del partido.

En la Semana 13 frente a Oakland tuvieron que tener cuatro pases de touchdowns de Patrick Mahomes para lograr una victoria por siete puntos. Mahomes tuvo actuaciones buenas contra Baltimore y LAC, y dio acostumbradas jugadas espectaculares, pero sufrieron ante Baltimore y perdieron ante los Cargadores. La ausencia de Kareem Hunt pesa, al igual que la lesión que ha limitado la explosividad de Tyreek Hill. El partido de este domingo, visitando a otro equipo muy físico como es el de Seattle, nos dará una idea clara de qué tan lejos puedan llegar en postemporada.

Un equipo con serios problemas defensivos es el de los Patriotas de New England. No se necesita un análisis sofisticado para determinar que un equipo que no puede frenar el ataque terrestre rival, ni presionar al quarterback, está en seria desventaja ante un rival de calidad. No pude ver este partido en su totalidad, ni puede revisarlo antes de redactar esta nota, pero lo que me tocó ver, el resultado final no refleja la superioridad física que mostró Pittsburgh sobre Pats.

Dominaron la línea de golpeo a la ofensiva y la defensiva. Con un quarterback diferente a Tom Brady, quien bajo presión constante pudo mantener a su equipo en posición de empatar hacia el final, el resultado habría sido una paliza.

Jaylen Samuels, quien jugó principalmente como ala cerrada en el colegial, tuvo 142 en 19 acarreos. La semana anterior, Frank Gore, Brandon Bolden y en menor proporción Kenyon Drake, hicieron trizas a la defensiva terrestre de los Pats. Es más que probable que Pats tenga semana de descanso con dos partidos restantes en casa frente a Buffalo y los Jets.

Houston tiene un partido más que complicado contra Philadelphia que no parece ser buen “match” para ellos. Pats juegan bien en casa en donde todavía están invictos. Podrían llegar al Campeonato de Conferencia, pero si es de visitante, contra un equipo físico, tendrían que recurrir al genio defensivo de Bill Belichick para contrarrestar sus carencias.

Volviendo a las defensivas, en la conferencia Americana las mejores son, en este orden, Baltimore, Houston, Indianapolis y Tennessee. Baltimore tiene un partido muy duro ante LAC, cuya defensiva sería la siguiente en la lista. Matt Eberflus es el coordinador defensivo de Indy, y en mi opinión el ganador del premio al mejor asistente de la NFL. Han mejorado semana tras semana sin contar con un elenco de jugadores estelares. El novato Darius Leonard, selección de segunda ronda de Indy en el pasado draft, debe ser considerado a ser Novato Defensivo del Año, junto con Leighton Vander Esch y Derwin James.

La defensiva de Tennessee estuvo de vacaciones un par de semanas cuando visitaron a Indy y a Houston, pero parecen haber tomado su paso. Los rivales que han enfrentado desde entonces no han sido trabucos ofensivos, Jets, Jaguares y Gigantes, pero los han dominado. Lo que los hace muy peligrosos es que por fin han desencadenado a Derrick Henry. Ha tenido un par de actuaciones que se esperaban desde la exhibición que dio ante Kansas City en los playoffs de 2017. Henry rompió la marca de más yardas por tierra de su equipo, en dos partidos consecutivos, que pertenecía a Earl Campbell. Nada complementa más a una defensiva sólida que un ataque terrestre devastador como el que han demostrado los Titanes en las dos últimas semanas.

Houston tendrá que depender de su defensiva el resto de la temporada. La ofensiva tiene problemas serios. Su línea es la peor de la NFL después de las de Jacksonville y Gigantes. Habían podido correr con efectividad, pero Lamar Miller sufrió una lesión contra Jets. El otro jugador estelar, DeAndre Hopkins, agravó una lesión en el tobillo que lo ha venido aquejando a lo largo de la temporada.

Pocos hacen ajustes defensivos como Romeo Crennel, y cuentan con jugadores como J.J. Watt, Jadeveon Clowney, Tyrann Mathieu y Bernardrick McKinney que pueden cambiar el rumbo de un partido en un instante. Decía hace unas líneas que Houston no es un buen “match” vs Philadelphia, precisamente porque su línea ofensiva no tiene los elementos para contrarrestar a los jugadores como Fletcher Cox, Michael Bennett y Brandon Graham. La defensiva de los Texanos tendrá que mantenerlos en la pelea y esperar que su pateador, Ka’imi Fairbairn, los saque adelante una vez más.

En la era de Sean Payton, las defensivas de los Santos de New Orleans han sido patéticas, salvo uno o dos años rescatables. Esta temporada, le han dado las dos últimas victorias a un equipo cuya ofensiva está “cascabeleando”. Payton, y Drew Brees, esperan que el regreso de su tackle izquierdo, Terron Armstead, ayude a restablecer un ataque terrestre que no ha sido factor tres semanas consecutivas. Equipos están aglomerando jugadores cerca de la línea para cerrar espacios y han buscado neutralizar a Michael Thomas. Sin un complemento a Thomas, la ofensiva de los Santos ha batallado. Anotaron 12 puntos o menos en dos de los últimos tres partidos, pero la defensiva jugado a un nivel excelente. Este domingo antes Pittsburgh veremos su verdadero nivel.

Dallas vio terminar su racha de victorias en cinco al hilo al caer ante Indianapolis. La sorpresa fue la manera como la línea ofensiva de los Potros, que fue pésima por años, dominó a los siete frontales de Dallas. Su corredor, Marlon Mack, tuvo el mejor partido de su corta carrera. La ofensiva de los Vaqueros no ayudó, pero esta defensiva, que había brillado hasta el domingo pasado, fue vulnerable por tierra y no puso presión sobre Andrew Luck. Luck completó 8 de 12 intentos en tercera oportunidad para sostener series ofensivas largas. Las seis primeras series fueron de por lo menos ocho jugadas. A diferencia de Dallas, que tuvo también series largas, terminando las dos primeras en un gol de campo bloqueado y en un balón suelto, Indy pudo conseguir puntos.

Ningún equipo de la NFL está jugando mejor a la defensiva que Chicago. Después de la aberración que fue el partido contra Gigantes, apabullaron a LAR, y controlaron a Aaron Rodgers y los Empacadores. Matt Nagy, que es un excelente estratega y candidato al entrenador en jefe del año, modificó su esquema ofensivo. Contra LAR, se percató de las limitaciones que tiene todavía Mitchell Trubisky. En el segundo tiempo cambió su plan ofensivo. En lugar de darle lecturas complejas y pases complicados, los simplificó haciendo pases cortos, o intermedios, con decisiones rápidas . Decidió hacer lo mismo contra Green Bay. Trubisky manejó el partido a la perfección sin cometer errores y extendiendo jugadas con la gran capacidad de escape que tiene.

 

Con esta filosofía, Chicago se convierte en el equipo más peligroso de la conferencia en caso de no retomar New Orleans su nivel ofensivo. No veo a los actuales líderes de división en la conferencia, con el nivel que mostraron en la Semana 15, como sus rivales más peligrosos. Es probable que para la Semana 17, descansen jugadores porque podrían ya no tener la posibilidad del segundo puesto de la Conferencia, a menos que LAR sea sorprendido en Arizona. De seguir las cosas como están, enfrentarían a Minnesota en la ronda de comodines. Dado el despliegue ofensivo de los Vikingos el domingo, y el potencial que tiene su defensiva, sería un choque muy interesante.

Sin más, ¡rumbo a Atlanta!