Pete Carroll para rato

 

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En los días previos a la Navidad, los aficionados de los Seahawks recibimos dos regalos adelantados. Por un lado, la certificación matemática de que volvemos a estar en playoffs. Por otro, la merecida renovación de Pete Carroll hasta 2021.

De este modo, nuestro entrenador continuará al frente de los chicos de Seattle hasta que entre en su séptima década de vida. Más de 45 años de carrera, 25 de ellos en la NFL y 9 en Seattle, ganando una SuperBowl y quedando a una (¡¡1!!) yarda (¡qué dolor!) de otra. Toda una vida dedicada a los banquillos del football.


Ganando experiencia en la universidad

La carrera de Pete Carroll comienza como entrenador asistente en la University of the Pacific (NCAA Division I-A). Misma universidad donde había estudiado Administración de Empresas y jugado como safety hasta un año antes. Corría 1973 y Carroll iniciaba su andadura como asistente de wide receivers y de secundaria. En los cuatro años que pasó allí, aprovechó para obtener un master en Educación Física. Si alguno quiere emular al entrenador de los Seahawks y jugar en Pacific, puede olvidarse del tema, ya que la universidad eliminó el programa de football en 1995.

Año 1977, de la mano del también asistente en Pacific, Bob Cope, llega a la Universidad de Arkansas. En su único año con los Razorbacks trabajó como asistente de la secundaria. Fue allí donde conoció a Monte Kiffin y a su hijo Lane Kiffin (en esos momentos de dos años de edad), éste último sería su futuro coordinador ofensivo en USC.

Tras ganar la Orange Bowl, pasará por las universidades de Iowa State (1978) y Ohio State (1979) como coordinador de secundaria, hasta llegar a North Carolina State. Allí, de la mano de Monte Kiffin, conseguirá su primer trabajo como coordinador defensivo (1980 a 1982). Regresará a Pacific (1983) por un año como coordinador ofensivo junto a- otra vez- Bob Cope, antes de dar el salto a la NFL.


Primeros pasos en la NFL

Su primera andadura entre los profesionales comenzaría como entrenador de Defensive Backs en Buffalo (1984). Pasó después a ocupar el mismo cargo durante 5 años (1985 a 1989) en los Minnesota Vikings. Allí conseguiría que la defensa aérea pasase de ser la número 28 en yardas netas por intento, a la número 1 de la liga.

Estos resultados sirvieron para ganarse un contrato de coordinador defensivo en los New York Jets (1990 a 1992) y su primera oportunidad como entrenador jefe. Lamentablemente, los resultados obtenidos por los Jets ese año (1993) no fueron buenos y, con un récord de 6-10, fue despedido tras una única temporada.

Los eternos enemigos

Tras su fugaz experiencia como head coach, vuelve a las labores de coordinador defensivo. Las temporadas 95 y 96 las pasa en los San Francisco 49ers. Grandes rivales divisionales de los Seattle Seahawks hoy en día, pero que en aquel entonces no compartían ni conferencia. En estos dos años los 49ers son una buena defensa y llegan a play-offs para caer, en ambos casos, ante Green Bay.

Su éxito en San Francisco le lleva a obtener su segunda oportunidad como entrenador jefe. Esta vez con “mis odiados” New England Patriots. En sus tres temporadas (1997 a 1999) en New England, clasificó al equipo para play-off en las dos primeras. Una temporada de 8-8 le hizo perder el puesto. Tras él, llegaría un tal Bill Belichick y, el resto es historia.


En USC llegó el escandalo

Los pasos de Carroll se encaminan, tras un año sabático, de vuelta al College Football. Los Trojans de la Universidad de South California (USC) contratan a Pete Carroll, a pesar de las muchas críticas por parte de ex-alumnos y donantes a la universidad. Sin embargo, sus resultados dentro del campo no dejan lugar a dudas.

En los 9 años (2001 a 2009) que pasó en USC consiguió un campeonato BCS (2004), un subcampeonato (2005), 2 campeonatos nacionales según Associated Press (2003, 2004), 6 BCS Bowls (4 Rose Bowls incluidas), 7 títulos consecutivos de la Pac-10 (2002 a 2008), 83.6% de victorias (97-16), 33 semanas consecutivos como número 1 del ranking AP, 34 victorias consecutivas…

Pero en 2010, junto con la salida de Carroll rumbo a Seattle, se conocen las sanciones de la NCAA a la universidad por irregularidades, tras comprobarse que algunos jugadores, incluidos el ganador del Heisman Reggie Bush, habían recibido regalos no autorizados. En consecuencia, los Trojans dejan vacante su campeonato nacional BCS de 2004, así como todas sus victorias de 2005. Esta sanción acaba por empañar la brillante trayectoria de Carroll en USC y, posiblemente, tuviese mucho que ver con su salida de la universidad.


Seattle Seahawks

Tras el amargo final de sus años en California, toma rumbo al norte, hasta el estado de Washington. Allí coge las riendas de unos Seahawks que, tras llegar a una SuperBowl, habían iniciado una cuesta abajo que les llevó a dos temporadas con menos de 6 victorias.

Bajo su mando, se crea una de las defensas más dominantes de la historia de la NFL, basada en un buen front seven y una secundaria capaz de estar en todas partes a la vez. The Legion of Boom se convierte en el mascarón de proa de un equipo campeón.

No importa que los coordinadores defensivos estén solo 2 o 3 años en el equipo, la marca fundamental del mismo la pone el entrenador. Defensa física y aguerrida, juego de carrera y, sobre todo, corazón. Los Seahawks de Carroll rara vez se van de los partidos. Siempre pelean hasta el último minuto y si algo sabes cuando te enfrentas a ellos es que va a ser una lucha épica. En el periodo 2012 a 2015 sólo se perdieron 3 partidos por más de 7 puntos.

Caída

Pero Carroll también ha tenido sus sombras en Seattle. Tras no correr en la yarda 1 para ganar la segunda SuperBowl consecutiva, el equipo sufrió un bajonazo. Ya fuese una decisión suya o de su coordinador ofensivo, esa jugada plantó una semilla de destrucción en el vestuario de los Seahawks. El equipo seguía manteniendo su seña de identidad en la defensa, pero poco a poco viró hacia un ataque más pasador.

Renacimiento

Y llegamos a la presente temporada en la que todos daban por amortizado al entrenador. Esta que se señalaba como su última temporada en los banquillos. Cuando no paraban de lloverle críticas por haber desmantelado el equipo. En la que se decía que su juego arcaico no estaba en sintonía con los nuevos tiempos que marcaba la NFL… Se ha marcado una temporada antológica, jugando a contracorriente de los nuevos cánones y priorizando el juego de carrera sobre el de pase. El viejo rockero sigue demostrando que todavía guarda un par de trucos en la chistera.

Pete Carroll ha devuelto a ese vestuario las ganas de competir, la ilusión y el buen ambiente. Y a los aficionados nos ha regalado una de las temporadas más excitantes que se recuerdan. Nos quedan algunos años más de ver correr a ese señor de pelo cano por la banda, disfrutémoslo.


¡Pete Carroll sigue en los Seahawks! ¡Larga vida a Pete Carroll!

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