Las opciones de titularidad de los quarterbacks rookies

Los pasadores elegidos en primera ronda del draft suelen tener la opción de dirigir a su equipo mucho antes de lo que se prevé en mayo.

No falla: a las pocas horas de elegir un quarterback en primera ronda del draft, su entrenador aparece en rueda de prensa explicando que se va a tener mucha paciencia con él y que en modo alguno es el titular del equipo, porque ese puesto lo tiene un veterano, y que el chaval se va a pasar todo el año en la banda. Tampoco falla: en octubre, el rookie está jugando para ese equipo, entre la desesperación, las derrotas y la sensación de que el entrenador se está jugando el puesto.

Llega a causar hilaridad la inocencia de la primera declaración. Es como si los jugadores que salen del draft no fueran ya, por definición, profesionales de la NFL y no tengan otro objetivo que ganarse el puesto, jugar bien y ser parte de un equipo que gane partidos de football. La realidad, claro, pone las cosas en su sitio a velocidad de vértigo.

Este año no ha sido una excepción a la surrealista situación. Hue Jackson, entrenador de los Cleveland Browns, ha dicho que su titular es Tyrod Taylor y que el #1 del draft, Baker Mayfield tendrá que esperar, al menos, todo este año hasta jugar porque tiene que aprender, como si esto fuera una Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. No es el único caso. De hecho, todos los QBs de primera ronda han sido objeto de pronósticos similares desde dentro de sus propios equipos.

Es algo que no se sostiene si vemos la tendencia de la presente década, En las últimas ocho temporada de la NFL, entre 2010 y 2017, 22 quarterbacks fueron elegidos en la primera ronda del draft. De ellos, 18 se establecieron como titulares en algún momento de su año rookie. Las cuatro excepciones son Pat Mahomes, que jugó un partido pero a modo de inventario, Jake Locker, que duró cuatro años en la liga, Paxton Lynch, cuyo futuro pinta oscurísimo, y Johnny Manziel, sobre cuya carrera huelgan comentarios.

Y podéis estar seguros que prácticamente los cincos chicos elegidos en primera ronda en 2018 serán los quarterbacks titulares de sus equipos esta misma temporada. Sus casos particulares lo explican:

Baker Mayfield, Cleveland Browns

El titular de este equipo, nos dicen, es Tyrod Taylor. Sea. Sin embargo, un número uno del draft no puede hacer otras cosa que pelear por jugar desde el primer snap de la pretemporada. No se llega a ese lugar sin un espíritu competitivo extremo. Y, desde luego, Mayfield lo tiene. Además, los Browns no son un equipo que grite, precisamente, estabilidad y victorias aseguradas. Y nada que cambie más rápido la mente de un entrenador que las derrotas, más aún las derrotas cuando tu puesto está en entredicho, como no puede ser de otra manera tras ganar un partido en las dos últimas temporadas. Baker Mayfield será titular este mismo año, a poco que las cosas vayan por la dinámica lógica.

Sam Darnold, New York Jets

Más claro está el asunto con los Jets y Sam Darnold. El propio Todd Bowles, entrenador de los de Nueva York, ha explicado que llegará al campo de entrenamiento de julio con la mente en blanco sobre quién será el quarterback titular en septiembre, lo que es toda una declaración de intenciones de que quiere que el rookie se gane el puesto de entrada. Es Josh McCown su rival y, por lo tanto, se puede esperar que Darnold salga investido como QB franquicia de los Jets ya desde la semana uno.

Josh Allen, Buffalo Bills

La competencia tampoco matará a Josh Allen. Ni A.J. McCarron ni Nathan Peterman, sus compañeros en el depth chart de los Bills, han sido nunca titulares establecidos en la liga y, cuando han tenido que jugar, se han producido momentos complicados para sus equipos. Allen tiene un capital invertido en él que le obliga a pelear desde el minuto uno. Cierto que se dice que es un producto sin pulir y que en Buffalo lo ven como una inversión a medio plazo, pero es francamente difícil de creer que no tenga sus oportunidades a la voz de ya.

Josh Rosen, Arizona Cardinals

Situación complicada de analizar la de los Cardinals porque Rosen, que probablemente es el QB de la promoción que antes podría jugar en la liga, por condiciones y estilo, se encuentra por delante a Sam Bradford que, en buen estado físico, es un más que decente titular de la NFL. El asunto clave es lo del estado físico, claro, pues su propensión a las lesiones es tristemente notable. Es ese el punto que hace pensar que Rosen puede ser titular este mismo año: la desgracia de Bradford porque, en caso contrario, sí que podría entenderse que Rosen estuviese todo el año en la banda.

Lamar Jackson, Baltimore Ravens

De los cinco, el caso más complejo. Por lo que significa. Joe Flacco no está jugando bien, por decirlo elegantemente, en los últimos tiempos. Que le metan una primera ronda en el vestuario, desde luego, es una presión enorme. A nadie le gusta ser sustituido. Este fin de semana han sido los primeros entrenamientos de rookies y, según cuentan desde Baltimore, en la franquicia hay cierta sensación de tensión no resuelta. Que nadie espere que Flacco ayude a Jackson a quitarle el trabajo, por supuesto. Lo que sucede es que esa presión, esa motivación si se quiere, puede devenir en cambio de ciclo en cuanto haya dos resultados malos o una racha de juego descorazonadora. Lamar Jackson no tiene porqué jugar este año… pero no va a ser fácil gestionar el asunto por parte de John Harbaugh.

 

1 comentario

    • Rey Cowboy en 10/05/2018 a las 9:14 am
    • Responder

    Coincido con el articulo el 5to caso es muy complejo,yo no creo que pase a pesar de todo Joe esta establecido en la NFL,en esta temporada no creo ,de los cinco creo que quizas uno se gane la titularidad en la NFL este año y para mi seria Allen.

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