Mason Rudolph, el nuevo problema de Roethlisberger

Mason Rudolph, el nuevo problema de Roethlisberger

Joe Sargent

Getty Images

Con 36 años de edad, ‘Big Ben’ quiere postergar el inicio de la era Rudolph en la ciudad acerera de Pittsburgh.

Estados Unidos Actualizado: 6 mayo 2018 00:33h EDT

Cuando se trata de competir sobre el emparrillado, hay pocos con más espíritu de lucha que Ben Roethlisberger. Lo ha demostrado jugando con múltiples lesiones y llevando su nivel un paso más allá cuando las condiciones son desfavorables.

Cuando se trata de una competencia interna, aparentemente el veterano quarterback de los Pittsburgh Steelers no está tan cómodo.

Apenas una temporada después de lanzar la palabra “retiro” a la prensa y ya con 36 años cumplidos, el futuro profesional de Roethlisberger se balanceaba en el alambre. Fue por eso que Pittsburgh tomó al quarterback Mason Rudolph como una red de protección en la tercera ronda del pasado draft.

Ahora, “Big Ben” asegura que no la necesita. Que su compromiso es infranqueable y que si de él depende, Rudolph no verá la cancha durante un lustro. Es decir, los Steelers desperdiciaron una buena selección de draft, cuando la ventana del título permanece abierta.

El renovado compromiso de Ben obedece a dos motivos. El primero y más evidente es que simplemente ya no estaba dispuesto a jugar para el excoordinador ofensivo Todd Haley. El segundo es simplemente cimentar su legado como el mejor pasador en la historia del equipo, sin importar la percepción de caprichoso que se está ganando en el proceso. Otra vez.

Tal vez Roethlisberger se sienta indestructible, a pesar de que ha jugado menos de 15 partidos en 5 de sus 14 temporadas. Tal vez crea que es eterno, aunque su certificado de nacimiento diga lo contrario. Lo que es un hecho es que Pittsburgh, eventualmente, iba a necesitar un plan B en caso de una eventualidad y cuando se presentó la oportunidad de tomar a alguien del calibre de Rudolph, lo hizo.

Ese es un golpe directo a la parte más sensible de cualquier jugador: el ego. Y el orgullo de Roethlisberger no le permite admitir que le dolió y lo oculta diciendo que la ventana del título permanece abierta y se necesitan jugadores para el presente, y no el futuro.

“Me sorprendió que tomaran a un quarterback porque, creo que en la tercera ronda puedes conseguir jugadores realmente buenos que puedan ayudar a este equipo a ganar ahora”, dijo en un programa de radio.

Tal vez Pittsburgh hizo eso en realidad. Tal vez la sombra de Rudolph lleve a Roethlisberger a otro nivel. Pero eso no sucederá hasta que Big Ben acepte el golpe directo en el ego y responda de la única manera que le queda. En el campo.

1 comentario

    • Rey Cowboy en 14/05/2018 a las 1:57 pm
    • Responder

    Complicado este caso,pero Rudolph parece bueno,habra buen nivel en Pittsburgh.

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