Absoluta libertad para Marcus Mariota en las prácticas de Tennessee

NASHVILLE — Logan Ryan miró hacia la lateral, ojos bien abiertos, meneado la cabeza y apuntando hacia las diagonales. El esquinero veterano de los Tennessee Titans vio exactamente lo que vimos todos. Marcus Mariota se acababa de sacudir a un defensivo, plantó el pie en el pasto, y corrió campo abajo separándose por velocidad de otro defensivo. Llegó en solitario para los 6 puntos. La defensiva no tuvo mucha oportunidad, sobre todo porque golpear a Mariota significa arriesgarse a perder su empleo, pero podría no haber importado, de todos modos.

Han pasado dos temporadas desde que estuvo sobre el campo completamente sano durante los entrenamientos de mayo. Existe una abrumadora sensación positiva dentro de las instalaciones de los Titans de que Mariota dará el rebote luego de un difícil tercer año.

Solamente son las prácticas de mayo, demasiado temprano para realizar grandes observaciones. Pero, por supuesto, todos los ojos se dirigen al quarterback, Mariota –u ‘Ocho’, como lo llama el receptor abierto Corey Davis–.

Entrega un hermoso pase profundo de 50 yardas al receptor abierto Darius Jennings para lo que sería un touchdown. Da vuelta a la esquina en una jugada de “zone-read” que hubiera terminado en primer intento. Consistentemente encuentra a Davis por el medio en rutas intermedias disputadas, pese a que hay algo de tráfico en el bolsillo.

Y sobre el campo, Mariota luce… libre. Se trata de una observación que Mariota admitió era precisa. Lo más notorio fue Mariota deshaciéndose de, al menos por ahora, la estorbosa rodillera que portaba en la rodilla izquierda desde que se lastimara el ligamento medial colateral durante su temporada de novato. Se la dejó puestas durante entrenamientos y partidos como medida de seguridad. Está contento de no llevarla ahora.

“Podría ser una historia diferente cuando llegue el equipamiento, pero por ahora, sí, me siento cómodo, me siento bien. Toda la rodillera, se sentía muy restrictiva”, dijo Mariota. “Pero al mismo tiempo, debo ser inteligente e intentar estar seguro allá afuera. Veremos, no estoy seguro. No he tomado esa decisión todavía”.

Se nota el progreso del trabajo de temporada baja de Mariota para ampliar su base de lanzamiento. Fue notable en su consistencia y fuerza tirando durante la práctica.

“Si puedo lograr, realmente, esa meta mía, de mantenerme en una sólida base siempre, creo que puedo realizar muchos lanzamientos que me piden en esta ofensiva”, dijo Mariota.

El head coach Mike Vrabel agregó: “La operación es lo más importante. Creo que esos tipos han trabajado fuerte en sus fundamentos. Justo en la operación dentro y fuera de la reunión previa a la jugada, tomar control de la reunión, es algo en lo que siempre voy a insistir con alguien que juegue como quarterback”.

La instalación de la ofensiva de Matt LaFleur para Mariota y el resto del equipo ha comenzado, pero se ha ido implementando por fases. Y no muestran demasiado a los medios ni al público, todavía.

Pero un Mariota sano y libre de la rodillera son buenas señales para los en Titans en mayo, julio o septiembre. La esperanza, como siempre, es que siga de ese modo.

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.