Los anillos de los Eagles hacen un homenaje a “Philly Special”

Los anillos de los Eagles hacen un homenaje a "Philly Special"

El equipo de Philadelphia que ganó la Super Bowl LII se volvió a reunir ayer para recibir la pieza de bisutería que les acredita como campeones 2017.

Los Philadelphia Eagles se reunieron ayer para recibir sus anillos de campeones de la temporada 2017, algo que se ganaron al triunfar en la Super Bowl LII ante los New England Patriots, y se encontraron con que la pieza de bisutería más codiciada de su deporte llevaba un mensaje subliminal en referencia a la jugada más icónica de esa final.

Se trata de “Philly Special”, ese engaño en cuarto down al final de la primera mitad que Nick Foles, quarterback, le pidió ejecutar a Doug Pederson, entrenador, y éste, tras un segundo de pausa y duda, le dijo que venga, que adelante, que no se iba a ganar a los Patriots siendo tímidos. La valiente decisión acabó en touchdown y el resto es historia.

 

En la jugada participa todo el ataque, por supuesto, pero quienes tocan el balón tras el snap son Corey Clement (#30), Trey Burton (#88) y Nick Foles (#9). La suma de sus números da 127 y, por eso, el anillo lleva 127 diamantes.

Además, en un lateral hay una señal de “underdogs” en referencia a que se pasaron todos los playoffs sin ser los favoritos en ningún partido, algo que les llevó a adoptar ese rol con alegría y con un uso intensivo de máscaras de perro, señal distintiva de equipo y aficionados el pasado enero.

Jeff Lurie preguntó a sus jugadores antes de diseñar los anillos si querían algo elegante, sobrio, para enseñar y recordar toda la vida, o lo más obscenamente exagerado que les ocurriese. A la vista está lo que, parece que por aclamación, los jugadores escogieron con su proverbial buen gusto.

En la ceremonia estuvieron presentes la mayoría de los jugadores y entrenadores que han salido del equipo durante esta agencia libre amén de, claro, el gran grueso de la plantilla que continua en el club y que aspira a repetir el éxito esta temporada.

De hecho, las últimas palabras del día fueron para Pederson que quiso dejar claro que esta ceremonia era la última de las celebraciones de 2017. Que era hora de pasar página en todo, incluido las mascaras de perro, y centrarse en pelear por la siguiente Super Bowl.

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