Inspectores de uniformes

Proteger a los jugadores y mantener la igualdad competitiva en los días de partido.

Como corredor estrella de los Giants de Nueva York en la década de 1980, Joe Morris se destacó por observar el campo en busca de posibles derribadores.

Hoy en día, observa el campo como uno de los 64 inspectores de uniformes de la NFL: exjugadores asignados a los partidos locales de un equipo para asegurarse de que ambos clubes cumplan con las reglas de uniformes de la liga.

En los partidos locales de los Giants, Morris camina por el campo durante el precalentamiento prestando atención por si encuentra alguna violación. Cuando la liga exigió el uso de rodilleras y musleras como protección, por ejemplo, tuvo que asegurarse de que los jugadores realmente las estuvieran usando.

“Lo que intento hacer es poder discernir, a simple vista, que tengan rodilleras y musleras, y tengo que poder verlo con claridad”, le dijo Morris al programa Around the League de la NFL Network en 2013.

El excorredor de los Gigants, Joe Morris, siempre usaba su uniforme en el límite de lo permitido; ahora, se asegura de que los jugadores se apeguen a las reglas de la liga cuando se ponen el uniforme.

“A muchos de los jugadores no les gusta para nada”, comentó en referencia al requisito de uso de protección. “Es una buena regla. Tiene sentido. Intenta proteger a los jugadores”.

El cumplimiento y conformidad con las reglas referentes al uso de uniformes ayuda a que la liga proteja a los jugadores de lesiones, mantenga el equilibrio competitivo, incentive una apariencia profesional y proteja las asociaciones comerciales de la liga.

Por ejemplo, para la temporada de 2014, la NFL prohibió el uso de máscaras alternativas que no fueran la estándar, a menos que los jugadores puedan comprobar que necesitan una exención médica de las reglas. Se realizaron investigaciones que hallaron que el peso adicional tiene un efecto negativo sobre la integridad estructural del casco y fatiga los extensores del cuello, lo que pone a los jugadores en riesgo de posibles lesiones.

La NFL rechazó la solicitud de Khalil Mack de seguir usando la máscara alternativa que usaba en la universidad, pero aceptó la solicitud de exención médica de Justin Tuck para que pudiera seguir usando la suya. (Fotografía AP/Mike Groll) (Fotografía AP/Paul Jasienski)
La NFL rechazó la solicitud de Khalil Mack de seguir usando la máscara alternativa que usaba en la universidad, pero aceptó la solicitud de exención médica de Justin Tuck para que pudiera seguir usando la suya. (Fotografía AP/Mike Groll) (Fotografía AP/Paul Jasienski)

Si un jugador sufre de migrañas o de sensibilidad a la luz del sol, necesitará una exención médica para ponerle un visor polarizado al casco como reemplazo al visor trasparente permitido. La restricción no es arbitraria: a veces el personal médico necesita poder ver los ojos de un jugador lesionado sin quitarle el casco y los visores polarizados interfieren con ello.

“La apariencia de un jugador en el campo de juego transmite un mensaje sobre la imagen de la liga y afecta directamente la reputación y el éxito de la liga”, dice el Manual de Operaciones del Partido de la NFL. Todos los jugadores deben meterse la camiseta dentro del pantalón. No pueden usar pañuelos. Las medias deben ser blancas desde el borde del taco hasta la mitad de la pantorrilla y de un color aprobado por el equipo desde la mitad de la pantorrilla hasta la parte inferior de la pierna del pantalón, que debe quedar por debajo de la rodilla.

Para mantener la igualdad entre los 32 equipos y sus jugadores, en 1979 la NFL prohibió las camisetas que se quitan de un tirón para que los corredores no pudieran usarlas para escapar de derribos. Los botines no pueden modificarse. Los jugadores no pueden utilizar protectores de cabeza u otro equipo o vestimenta que, en la opinión del inspector de uniformes o del árbitro principal, pueda confundir a un oponente porque es de un color similar al del balón.

Las reglas de la NFL sobre el equipo que pueden usar los jugadores durante los partidos, minicampamentos, entrenamientos de pretemporada y sesiones de práctica se aseguran de la calidad de la vestimenta. Por ejemplo, el Subcomité de Pies y Tobillos de la NFL prueba distintos tacos para comprobar su durabilidad y flexibilidad y les recomienda a los jugadores los que cree que son más cómodos y durables.

Los inspectores también protegen los acuerdos comerciales de la NFL: solamente se pueden mostrar los logos o marcas de los socios oficiales de la liga.

Los jugadores pueden usar otras marcas, pero deben retirar o cubrir el nombre o logo. Por ejemplo, el director de cumplimiento de la NFL, Akil Coad, afirmó que, si un jugador decide utilizar tacos de moldeado especial hechos por una compañía que no es un socio oficial de la liga, “no somos nadie para decirle que no los use. Solo no debe mostrar la marca”.

El trabajo del inspector de uniformes es asegurarse de que todos los jugadores que estén violando las reglas lo sepan y tengan la oportunidad de corregir la infracción. Hablará directamente con los jugadores y, media hora antes de la patada inicial, se reunirá con un representante del equipo para informar los problemas. Ese empleado llevará a todos los jugadores con infracción al inspector para que los apruebe antes de la patada inicial.

El trabajo del inspector no termina después del precalentamiento; su trabajo también implica avisarles a los equipos sobre cualquier violación que observe durante un partido. Los jugadores y los equipos tienen la oportunidad de corregir las infracciones para que su equipo cumpla con las reglas en el próximo cambio de posesión u otra “parada apropiada” durante el partido. Después del partido, el inspector camina por los vestidores para asegurarse de que los periodistas, los fanáticos o las cámaras de televisión no vean ningún logo que no sea de los socios. Luego, escribe un resumen de cada partido para la liga.

En muchos casos de violación, el jugador no puede regresar a jugar hasta que haya corregido el problema. Los equipos pueden recibir una penalización de 5 yardas en caso de que, tras recibir una advertencia, el jugador ingrese al partido de todos modos. No cumplir con las advertencias de la liga puede resultar en multas mayores.

La mayoría de los jugadores corrigen la violación rápidamente y de manera voluntaria. Todas las multas cobradas se destinan directamente a fondos que benefician a exjugadores.

Deja un comentario

Your email address will not be published.