Análisis de la Semana 1 NFL 2018 – Seahawks vs Broncos

 

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El Seahawks vs Broncos resultó divertido de ver con buenas jugadas tanto a la ofensiva como a la defensiva entre ambos equipos, pero las cosas no resultaron bien para los visitantes, quienes dejaron ir oportunidades claras que pudieron cambiar la historia. El duelo que alguna vez fue una rivalidad divisional en la NFL nos mantuvo atentos hasta la última jugada por conocer al ganador.

Resultado del partido: Seahawks 24 – 27 Broncos

El marcador habla de un apretado encuentro entre ambas escuadras pero los errores y entregas de balón evidenciaron a la falta de ritmo que regularmente se muestra en la primera semana de temporada regular. Ello permitió a los de casa aprovechar los momentos a favor para llevarse la victoria.

La actuación de Case Keenum

Esta es la primera victoria de Keenum como quarterback de los Broncos, por momentos se vio dominante de la situación y en otros comenzó a causar dudas, pareciéndose a la versión del que lanzaba intercepciones con los Rams. Lanzó tres intercepciones en el juego: la primera terminó en el primer touchdown de Seahawks, la segunda ocurrió dentro de la yarda 30 del rival cuando terminaba la primera mitad y la tercera la lanzó inmediatamente después de que Von Miller recuperara el balón para poner el momento a favor, pero de nada sirvió porque volvió a terminar en siete puntos de Seattle.

14 puntos después de las intercepciones de Keenum sin duda son un gran factor en contra, hay poner más atención e ir corrigiendo. Sin embargo, el lado positivo del QB fue el de sus tres pases de anotación, 329 yardas por pase y su capacidad para dejar atrás los errores y sacar adelante al equipo. De hecho sigo sorprendido por el pase a Demaryius Thomas para conseguir la anotación de la victoria, poniendo el balón justo en el lugar donde Brad McDougald no pudiera llegar.

La lesión de Doug Baldwin

El mejor wide receiver de los Seahawks sufrió una lesión de rodilla muy temprano y lo mantuvo fuera por el resto del juego. La ausencia de un jugador como Baldwin se nota inmediatamente, sobre todo cuando vimos a Russell Wilson sufriendo por encontrar una opción a quien lanzar. Esto permitía que los pass rushers de Broncos tuvieran el tiempo necesario para incomodarlo e incluso consguir el sack.

Las cosas pudieron haber sido muy distintas con Baldwin en el terreno de juego para Seattle.

Los novatos de los Broncos fueron factor

Principalmente los running backs de la ofensiva, comenzando por el novato no drafteado Phillip Lindsay quien mostró ser una gran opción tanto por tierra como la válvula de escape de Keenum. Lindsay terminó el juego con 71 yardas por tierra, 31 yardas por recepción y consiguió el primer touchdown de su equipo. También Royce Freeman, quien se complementa bien con Lindsay en el backfield, consiguió 71 yardas terrestres en 15 acarreos, siendo el principal factor ganando yardas cortas gracias a su fortaleza física.

No se quedó atrás Cortland Sutton, quien con dos recepciones consiguiera 45 yardas y convirtiéndose en una gran opción después de Emmanuel Sanders y Demaryius Thomas. Y no me olvido de Bradley Chubb, pero su actuación fue más discreta. Sin duda estos novatos serán parte importante para que los Broncos puedan regresar a ser contendiente.

Sebastian Janikowski pudo haber cambiado el rumbo

En la pausa de los dos minutos del segundo cuarto Seattle tenía la oportunidad de intentar un field goal de 51 yardas. Era el momento para que un viejo conocido rival de los Broncos lo intentara, pero falló.

Para su buena fortuna, un jugador de Broncos estaba colocado en la zona neutral por lo que volverían a intentar el field goal, ahora de 46 yardas. Janikowski se preparó, lo ejecutó y lo volvió a fallar. Y si nos ponemos a pensar que el juego se decidió por tres puntos, es inevitable pensar que el villano inmediato fue el veterano pateador.

La defensiva de los Broncos en los momentos clave

La defensiva de Broncos mostró una cara que hace mucho no veía y ante uno de los quarterbacks más móviles de la liga. Von Miller consiguió tres sacks, Shaquille Barrett otro, al igual que Chris Harris cuando realizó una carga y dividieron otra más Darrian Stewart y Bradley Chubb. Estos sacks llegaban en terceras oportunidades, justo cuando se necesitaba.

La intercepción de Justin Simmons llegó justo cuando el juego se encontraba empatado al final del tercer cuarto y en territorio rival. Esto ayudó a que los Broncos consiguieran un field goal y la ventaja temporal.

Los linebackers también lucieron, reaccionando a tiempo cuando Wilson se disponía a salir de la bolsa de protección. Y lo mejor es que sólo permitieron dos primeros y dieces en 12 terceras oportunidades.

Lo malo de esta unidad fue la cantidad de fallos de tackleo en la primera mitad, permitiendo jugadas grandes y culminando en puntos de rival. También errores de cobertura se transformaron en puntos del rival, pero creo que eso debería ir mejorando conforme avanza la temporada.

Lo que viene para ambos

Broncos

Este equipo vuelve a jugar en casa ante su rival odiado, los Oakland Raiders, quienes jugarán el segundo encuentro de Monday Night ante los Rams. En este tipo de juegos no importa mucho como lleguen porque suelen ser partidos donde el odio deportivo se hace presente y el regreso de Jon Gruden le da un toque especial.

Obviamente si Oakland llega con una derrota a este juego, serán mucho más complicados para los Broncos porque nadie quiere comenzar 0-2 en la NFL.

Seahawks

Tendrán un día más de descanso pero vuelven a viajar, ahora a la ciudad de los vientos. Chicago será sede del juego de Monday Night de la semana 2 y los Bears llegan aún más dolidos tras la triste derrota ante los Packers después de tenerlos 20-0 en el tercer cuarto.

Ambos equipos con 0-1 intentarán ganar a toda costa y puede que Chicago tenga ventaja por ser el equipo local, aunque la experiencia de Wilson podría darle esperanza al equipo de Seahawks. Me parece que no va a decepcionar este encuentro.

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