Rodgers le robó la noche a Mack

Evan Siegle

Packers.com

Con todo y una lesión en la rodilla, el quarterback de los Packers lideró un regreso histórico en Lambeau Field.

Mientras Aaron Rodgers abandonaba el Lambeau Field y se dirigía a los servicios médicos para que le tomaran rayos X a su rodilla izquierda lesionada, Khalil Mack destrozaba a los Packers en la primera mitad del juego con el que cerró la jornada dominical de la NFL.

Mack, el espectacular ala defensiva que los Raiders mandaron a Chicago a cambio de dos selecciones de primera ronda (2019 y 2020), una de tercera (2020) y una de sexta ronda (2019), tuvo una presentación impresionante con los Bears: tan sólo en la primera mitad del duelo en Green Bay tuvo una captura, en la que le arrebató el balón al quarterback suplente DeShone Kizer, y luego le interceptó un pase al mismo Kizer para llevárselo 27 yardas hasta las diagonales y darle en ese momento ventaja de 17-0 a los visitantes.

Chicago ganaba 20-0 cuando el reloj del tercer cuarto marcaba 9:14, pero Rodgers no estaba dispuesto a permitir semejante humillación en su primer partido después de una dolorosa campaña 2017 en la que se perdió la mitad del calendario debido a una fractura de clavícula.

Y así, con una pierna sana y la otra prácticamente arrastrándola, Rodgers escribió un capítulo más en su legendaria carrera: lanzó tres pases de touchdown en el último cuarto para ayudar a Green Bay a lograr la remontada más grande de la historia de la franquicia en casa desde 1989, cuando los Packers perdían por 21 puntos y derrotaron a los Saints.

Rodgers completó 17 de 23 envíos para 249 yardas y tres touchdowns en esa mágica segunda mitad. Lo increíble fue la precisión de sus espirales, particularmente aquella de 39 yardas a manos de Geronimo Allison en la esquina de la anotación, al principio del cuarto periodo.

Cuando Green Bay necesitaba anotar para darle vuelta al marcador, Rodgers conectó en el centro del campo con Randall Cobb, quien se llevó el balón hasta las diagonales en una jugada de 75 yardas a poco más de dos minutos del final del drama en Lambeau.

Fue el primer juego de Rodgers sin Jordy Nelson, su mejor receptor durante muchos años y que este lunes debuta con los Raiders.

Pero Cobb (9 recepciones, 142 yardas, 1 touchdown), Davante Adams (5-88-1) y Allison (5-69-1) cubrieron sin problemas la ausencia de Nelson.

Jimmy Graham, el tight end que llegó vía agencia libre y se supone será un trancazo en la ofensiva que comanda Rodgers, atrapó únicamente dos pases para 8 yardas.

Al final del juego, Rodgers confirmó que se trata de una lesión en la rodilla. Probablemente este lunes habrá noticias, pero el quarterback de los Packers aseguró que jugará en la Semana 2 ante Minnesota, equipo que se vio muy bien con KIrk Cousins en los controles.

Es la rivalidad Bears-Packers, así que se necesitaría una lesión catastrófica para dejarme fuera en la segunda mitad”, dijo Rodgers. “Fui al vestidor e hice todas las pruebas. Pero sabía que una vez que regresara al campo la adrenalina me ayudaría a quedarme ahí”.

Es la segunda vez que Rodgers comanda un regreso de un déficit de 20 puntos. Ya lo había hecho en 2015, en Detroit.

Mack demostró que él solo le puede cambiar la cara a la defensiva de los Bears, pero Rodgers confirmó que es uno de los mejores quarterbacks, no sólo de su generación sino de la historia.

OTROS LESIONADOS

La Semana 1 dejó varios soldados caídos. Delanie Walker, tight end tres veces invitado al Pro Bowl, se fracturó el tobillo derecho y, según múltiples reportes, está fuera por el resto de la temporada.

Fue un terrible día para los Titans, porque el tackle izquierdo Taylor Lewan salió del kilométrico juego (7 horas y 8 minutos) en Miami debido a una conmoción y el quarterback Marcus Mariota abandonó el partido con una lesión en el codo.

Greg Olsen, tight end de Carolina, terminó en las bandas, con muletas y una bota ortopédica, tras una lesión en el pie en la victoria de los Panthers 16-8 sobre Dallas.

Olsen se perdió 9 juegos en 2017 tras fracturarse el pie, pero el coach Ron Rivera dijo que no se trata de la misma lesión.

Leonard Fournette, corredor de Jacksonville, se lastimó el bíceps femoral en el segundo cuarto del partido ante los Giants, y Jeremy Hill, corredor de los Patriots, se lesionó la rodilla durante el tercer cuarto del duelo ante Houston.

Así es la vida en la NFL.

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