5 interrogantes de los Falcons para la Temporada 2018

 

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A lo largo del último lustro los Atlanta Falcons han sido competitivos pero se han quedado cortos en el tramo final de la competencia por el campeonato. Con un staff de coacheo que ha permitido que otros equipos estrenen Head Coach y una ofensiva que por momentos parece ser muy dominante, Atlanta enfrentará la temporada 2018 con la ambición de dar el paso al frente para ganarse el respeto del resto de la liga. Estas son 5 interrogantes de los Falcons para la Temporada 2018.

1.- ¿Puede Steve Sarkisian maximizar sus armas ofensivas?

La salida de Kyle Shanahan con destino a los 49ers el pasado offseason dejó con la responsabilidad de llenar sus zapatos a Steve Sarkisian, y éste en su primer año dejó que desear.

 

Comenzando con su QB Matt Ryan, un backfield talentoso con Devonta Freeman y tevin Coleman y un cuerpo de receptores integrado por Julio Jones, Mohamed Sanu y el novato Calvin Ridley, este arsenal debería devorar yardas y poner puntos en el marcador tal y como lo hizo hace un par de años.

Sin embargo, al ver el desempeño de este ataque en la zona roja, nos damos cuenta de una baja de nivel que urge remediar ya que el equipo anotó únicamente en el 49.18% de las veces que llegó a estar dentro de la yarda 20 del rival (a diferencia de un año antes cuando lo hicieron el 64.56%). Julio Jones sólo fue buscado en el 25% de las jugadas de pase y atrapó sólo un touchdown en esta zona del campo. Basta recordar la última jugada ofensiva de la temporada pasada en la Ronda Divisional, en la que Ryan no pudo hacerle llegar el balón a Jones dentro de la zona de anotación de Philadelphia.

Con un año de experiencia y aprendizaje, Sarkisian tiene la responsabilidad de regresar a este ataque a ser considerado como uno de los mejores de la liga.

2.- ¿Qué impacto tendrá el novato Calvin Ridley en el cuerpo de receptores?

La Agencia Libre se llevó a Taylor Gabriel, quien se desempeñaba en el slot y jugaba un rol muy diverso en el ataque de Atlanta. Sin embargo, un mes después, el equipo tomó a Ridley en la primera ronda del Draft.

Con el producto de Alabama en el roster, el equipo tiene un punto de negociación a favor en la disputa que actualmente mantiene con Julio Jones, quien está insatisfecho con su contrato y busca uno nuevo. En caso de que el paro de Jones llegue lejos y los Falcons quieran hacerse los duros, podrían enfrentar la temporada 2018 con Ridley y Sanu como titulares (algo que parece remoto, ya que nadie quiere salir al campo sin su mejor jugador).

Por otro lado, Ridley añade un elemento muy versátil al ataque, ya que es capaz de alinearse por fuera de los números, en el slot e incluso aportar en regresos de patada y de despeje, por lo que podría ver mucha acción desde el primer momento.

 

 

3.- ¿Hay profundidad en la línea ofensiva?

A pesar de que contrataron al guard Brandon Fusco en la Agencia Libre y su cuadro titular luce bastante sólido, su línea parece estar a una lesión de bajar considerablemente de nivel. En tal caso, el equipo tendría que confiar en Wes Schweitzer, titular toda la temporada pasada, además de un Sean Harlow en su segundo año en la liga tras no haber visto acción como novato.

Aunque suena obvio en todos los equipos, aquí evitar lesiones será clave, ya que con todas sus piezas debidamente aceitadas esta unidad podría ser muy sólida.

4.- ¿Puede consolidarse su frontal defensiva?

Entrando al offseason, uno de los huecos más claros de Atlanta estaba en el centro de la frontal defensiva tras la salida de Dontari Poe. En el Draft esperaron hasta la tercera ronda para tomar a Deadrin Senat y no fue hasta el mes de mayo que decidieron firmar a Terrell McClain en la Agencia Libre, quien puede desempeñarse como un híbrido de DT y DE.

La posición de defensive tackle sigue luciendo con poca profundidad detrás de Grady Jarrett, así que el equipo podría optar por una rotación de jugadores de acuerdo con la situación en vez de asignar posiciones inamovibles.

Para presionar al QB por el extremo confían que Takkarist McKinley mantenga e incluso mejore su buen nivel en su segunda temporada y que Vic Beasley regrese a la forma de 2016, cuando lideró la liga en sacks.

5.- ¿Puede la defensiva ser de élite en la NFL?

 

Calificar al cuadro defensivo de este equipo como una promesa sería quedarse corto, debido a que ya son una realidad. Con nueve de los 11 titulares de la temporada pasada regresando este año y elementos jóvenes por todos lados, la tendencia parece estar apuntando hacia arriba.

La temporada pasada terminaron como la octava mejor defensiva en puntos recibidos (19.7 puntos por partido) y novena defensiva total (318.4 yardas por partido). Hacia el final de la temporada eran claramente una de las mejores de la liga bajo el mando del coordinador Marquand Manuel gracias al talento que presentan en los tres niveles.

Si pueden mejorar en generar entregas balón, este cuadro podría estar entre los cinco mejores de la liga gracias a su velocidad y habilidad para las jugadas clave.

¿Qué les depara

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