Jack Crawford, el jugador británico de Cowboys que no tiene ‘greencard’

A pesar de que juega para los Dallas Cowboys, las autoridades rechazaron la primera petición de residencia permanente para Jack Crawford.

DALLAS — Para Jack Crawford, jugar en la NFL es más complicado que para la inmensa mayoría de sus colegas.

El ala defensiva inglés de los Dallas Cowboys tiene que cumplir con requisitos migratorios como el resto de los extranjeros que trabajan en Estados Unidos.

Y aunque su trabajo parezca más que extraordinario y tal vez único, ha sufrido algunas de las vicisitudes que el resto de la gente en su situación, sin importar profesión.

“Por más de 11 años he tenido que pasar los requisitos de solicitud de visita de trabajo”, comentó Crawford en Valley Ranch. “Algunas ocasiones ha sido más complicado que otras, pero siempre tengo que ir a pedir la visa de trabajo. Es algo normal en mi situación”.

Su situación es poco común en el futbol americano profesional de la NFL, en la que una muy mínima parte, alrededor de 42 jugadores nacieron fuera de Estados Unidos entre los 32 equipos de la NFL.

De los pocos jugadores nacidos fuera de Estados Unidos que participan en la NFL, la mayoría ya adquirió la ciudadanía de Estados Unidos porque son hijos de estadunideses que trabajaban en el extranjero.

Otros al menos consiguieron ya su residencia permanente y el resto, una buena mayoría de los extranjeros registrados en la NFL de manera oficial, son canadienses.

Crawford ya solicitó residencia permanente, sin embargo dijo que le había sido negada su petición porque de acuerdo a las autoridades no pudo demostrar que desempeñaba una labor extraordinaria que la mayoría de los estadounidenses fueran incapaces de desarrollar.

Jack Crawford creció en Inglaterra, pero llegó a Estados Unidos para estudiar la preparatoria. Brandon Wade/AssociatedPress

“Sí, alguna vez solicité la ‘tarjeta verde’ y no tuve éxito”, dijo. “Esta vez no quise pasar por el mismo proceso, es más largo. Así que de nuevo fui a solicitar mi visa de trabajo como todos estos años”.

Crawford creció en el suburbio londinense de Kilburn. En el 2005, se mudó a Estados Unidos, para terminar la preparatoria y mostrar que podía ser atleta digno de becas universitarias en diversos deportes como basquetbol y futbol.

En su segundo año, comenzó a jugar por vez primera en su vida futbol americano; pronto mostró sus cualidades atléticas al grado que recibió diversos ofrecimientos de beca para universidad.

Escogió la Universidad Estatal de Pensilvania, donde fue titular desde su primer año.

Crawford fue elegido en la quinta ronda del draft del 2012 por los Oakland Raiders, para los que en su segundo año jugó en 15 de los 16 partidos de temporada regular.

A la pretemporada siguiente fue cortado y de inmediato adquirido por los Cowboys, donde tuvo esporádica participación en el 2014, antes de que la campaña del 2015 sorprendiera con su presión al mariscal de campo en los últimos partidos.

Renovó contrato con los Cowboys en abril pasado por una temporada más y 1.6 millones de dólares.

“Tuve que regresar a Londres para comenzar el trámite de mi nueva visa de trabajo”, explicó. “El proceso fue rápido, como siempre. Sólo una entrevista. El problema es que esta vez fue en el momento menos conveniente”.

“Ya comenzaron las OTAs (Actividades Organizadas por el Equipo) y no quiero faltar a ninguno”, agregó. “Siento que ya estoy atrasado. Pero todo ha funcionado bien”.

Crawford faltó a la primera semana de estos entrenamientos voluntarios por el trámite.

El entrenador Jason Garrett dijo que entendía a la perfección las razones y que de hecho admiraba a Crawford por su interés.

“Todos los días me llama para decirme que ya casi regresa y que cuente con él para todo”, mencionó Garrett, la semana anterior. “Es un muchacho que se ha ganado un lugar. Ha tenido que probarse a sí mismo y tiene que atravesar por todo esto. Es digno de admirar”.

En el 2015, Crawford logró cuatro capturas y 10 presiones oficiales al quarterback, a pesar de que sólo fue titular en un partido.

“A pesar de que varios equipos se interesaron por mi, quise regresar porque siento que me he adaptado bien y que hay química entre los jugadores y entrenadores en este vestidor”, comentó.

“Creo que hay algo de confianza en mí. Creo que RodMarinelli (coordinador defensivo de los Cowboys) y los linieros defensivos alrededor de mi me ayudarán a colocarme en la mejor posición posible”.

Crawford dijo que en su país era poco reconocido por ser jugador de futbol americano profesional entre la mayoría de la población, aunque cuando asiste a las oficinas de gobierno estadounidenses en Londres muchos empleados se sorprenden cuando se enteran que es jugador de los Cowboys y la NFL.

“Soy mucho más conocido en este país obviamente”, indicó.

Crawford, de 27 años, dijo que sus visas caducan al mismo tiempo que sus contratos. Pero que pronto espera conseguir un arreglo a largo plazo, que también le ayude a establecerse y sentido de pertenencia.

“Esto es un gran problema para los jugadores internacionales”, dijo. “Es complicado conseguir la ‘tarjeta verde’ o la ciudadanía americana. Esto en ocasiones te obliga a perder tiempo. Nadie quiere pasar por esto. No es bueno para el equipo ni para nosotros”.

“Sé que es parte del sistema”, añadió. “Es un privilegio ser jugador internacional de la NFL, en especial cuando veo todo el talento que hay por aquí”.

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