Mal de muchos, ¿consuelo para Roberto Aguayo y los Bucs?

El pateador de origen mexicano de Tampa Bay no ha gozado de una buena temporada, pero la epidemia se extiende al resto de la liga.

Tal vez sea el hecho de que comparte raíces mexicanas. O tal vez sea porque (medio) habla el idioma de Cervantes (o de Cantinflas, en este caso). Puede que sea el hecho de que venga como el mejor pateador en la historia del football universitario, pero larealidad es que los reflectores parecen encontrar a Roberto Aguayo.

Y generalmente lo encuentran cuando está fallando una patada.

¿Sabes qué Roberto? No estás solo. De hecho estás todo lo contrario de solo, estás muy bien acompañado. Demasiado acompañado. Los pateadores malos son el Woodstock de la NFL en esta campaña.

La trillada frase entre los comentaristas televisivos de “ingresan a territorio de gol de campo” se ha vuelto una falacia. Ese territorio desapareció, se fue a la dimensión desconocida. No existe o al menos ya no creo en él.

Esta temporada 2016 ha sido un año de la patada. Llámese como se llame. Roberto Aguayo, Graham Gano, Chandler Catanzaro, Will Lutz. Todos y cada uno de ellos tiene fortuna de poder cobrar su cheque semanal ahora que la temporada ingresa a la parte medular, porque todos le han costado triunfos a sus equipos.

Me imagino que quieren evidencias para terminar de crucificar a Aguayo o, de lo contrario, justificarlo. Pues no se preocupen, para eso está León quemándose las pestañas. Después de ocho semanas de campaña, ha habido un total de 39 partidos decididos por cuatro puntos o menos o que se han ido a tiempo extra, incluyendo los dos ignominiosos empates.

¿Saben en cuántos de ellos el equipo perdedor falló al menos una patada que pudo alterar por completo el resultado? En 15 de ellos, sí un bonito y sólido 38.4 por ciento. Y para sorpresa de más de uno (me incluyo), Aguayo solo es responsable de uno de ellos.

Si Aguayo no hubiera fallado su punto extra el domingo pasado ante Oakland, es difícil que el juego se hubiera ido a tiempo extra, donde Derek Carr y los muchachos resolvieron el duelo. Ese es el único error costoso de Aguayo hasta el momento.

No se le puede culpar de la sacudida de 40-7 contra Arizona o del 27-7 ante Denver. Incluso en la derrota de 37-32 ante Rams, Aguayo solo dejó cuatro puntos en la mesa, así que en ese aspecto, también esquiva la bala, aunque habrá quienes lo responsabilicen de eso y del asesinato de Kennedy.

Es difícil defender lo indefendible. A fin de cuentas, Aguayo es último entre los 32 pateadores de la liga con 58.3% de sus intentos de goles de campo y antepenúltimo con 86.7% de puntos extra. Pero este año, solo hay tres pateadores perfectos y solo dos de ellos no se llaman Adam Vinatieri.

Vinatieri, a sus 400 años de edad se mantiene como el pateador más confiable en la NFL, porque tiene hielo en las venas. En cambio, se han fallado 8 patadas en los últimos dos minutos del último cuarto o tiempo extra, y sí, nuevamente, Aguayo no es responsable de ninguna de ellas en una derrota de su equipo.

Por ejemplo, Gano ya falló un intento de 50 yardas en la derrota de los Panthers 21-20 ante Broncos en la semana 1 y en la semana 5 erró una patada de 43 yardas y los Bucs se llevaron el triunfo 17-14. Son dos juegos que Carolina bien pudo haber ganado, pero no “Ganó”. Y les aseguro que los Panthers necesitaban esas dos victorias.

No está solo. Otra de las decepciones del año son los Cardinals y Chandler Catanzaro también dejó ir el triunfo en la semana 1 al fallar de 47 yardas a 41 segundos del final en la derrota de 23-21 ante los Pats. Eso sin contar su miserable yerro de 24 yardas en el horrendo empate 6-6 ante Seattle hace dos semanas.

Dustin Hopkins de los Skins, literalmente cojea del mismo pie, un gol de campo fallado en la derrota de 20-17 ante Detroit y una patada desviada en Wembley el domingo pasado un intento de 34 yardas ante los Bengals.

Sí, hay tres pateadores que han alterado en al menos dos ocasiones el resultado de un partido. Los tres de equipos que estuvieron en playoffs la temporada pasada. Pero ninguno de ellos ha recibido las críticas que tiene Aguayo en un equipo mediocre y sin expectativas. No me hagan pensar que es una cuestión racial, por favor.

(Tomado de AS.com)

1 comentario

  1. Lo cierto es que no se ha mostrado tan efectivo como con Florida State veremos que pasa el próximo jueves contra Atlanta

Deja una respuesta

Tu email nunca se publicará.