Mundillo NFL por AS.com (4)

Cómo y dónde ver el Chargers – Broncos de la NFL: horarios y TV online

USA TODAY Sports

Horario del partido entre San Diego Chargers y Denver Broncos de la sexta semana de temporada regular de la NFL, este jueves 13 de octubre de 2016.

El partido que enfrenta a San Diego y Denver se disputará en el Qualcomm Stadium y es el Thursday Night Football de la semana 6 de la NFL. Los actuales campeones acuden San Diego para medirse a unos Chargers con muchas bajas, pero que están jugando bien al football, el duelo se podrá disfrutar en abierto a través de Twitter.

A qué hora empieza el Chargers – Broncos

El kickoff se producirá a las 20:25 horas (horario de la costa este de EE.UU), a las 19:25 de la tarde en México DF y a las 2:25 de la madrugada, del jueves al viernes, en el horario peninsular español.

Dónde ver el Chargers vs Broncos en televisión

La CBS será la encargada de retransmitir el partido por TV en USA. En México lo emitirá Fox Sport y en España se podrá ver a través del dial 55 de MoviStar Televisión.

Ambos equipos llegan al duelo del jueves tras haber perdido su último partido. Los Broncos sucumbieron ante un poderoso equipo como están siendo los Atlanta Falcons. Por su parte los Chargers cayeron frente a unos Raiders que están desbocados en ataque.

Cómo ver el Chargers – Broncos en Internet online

La cuenta de twitter @nfl retransmitirá en directo, y gratis, el encuentro lo que permite a los usuarios poder comentarlo en tiempo real con miles de usuarios de la red social.

Como ocurre con todos los partidos de la NFL, se pueden ver a través del GamePass que da acceso a todos los partidos en directo y en diferido de la temporada, la pretemporada y los playoffs, el canal NFL Network, el canal NFL RedZone durante la jornada del domingo (un carrusel en el que se puede vivir en directo lo mejor de todos los partidos en juego) y otros contenidos exclusivos de NFL.

Además puedes seguir en directo el Chargers – Broncos con nosotros.

Las claves para ver el Chargers vs Broncos

Cuando ataque Chargers

Philip Rivers es uno de los mayores pistoleros de la última década en la NFL. Un veterano curtido en mil batallas capaz de encontrar los huecos en cualquier secundaria. Su duelo particular con los defenisves backs de Broncos será digno de verse.

Mucho ojo a Melvin Gordon. El corredor está demostrando porque fue seleccionado tan alto en el draft hace dos años. Si Gordon es capaz de establecer el juego de carrera los locales tendrán alguna opción de victoria.

Cuando ataque Broncos

Trevor Siemian vuelve de su lesión. El joven quarterback de Denver mostró que tiene buen brazo lo que ha levantado la moral de uno de los mejores cuerpos de receptores de la NFL. Thomas y Sanders pueden hacer diabluras frente a la débil secundaria de Chargers.

C.J Anderson es uno de los corredores en mejor forma de la liga. Cuando su línea le abre el más mínimo hueco es capaz de penetrar en líneas enemigas con mucha fuerza y explosividad, puede ser el factor diferencial del encuentro.

Las elecciones presidenciales USA tumban a la NFL de nuevo

Los debates entre Clinton y Trump aparecen como la principal razón para la caída en el número de televidentes en horario prime de la liga respecto a años anteriores.

Luego de cuatro semanas de partidos en la temporada 2016 de la NFL, hay una tendencia que llama la atención y está afuera de la cancha: los ratings han caído en relación al año anterior.

En un mundo que se inclina cada vez más al streaming bajo demanda y sin comerciales, como el servicio que proporciona Netflix, el fútbol americano es una columna sólida al que se aferran las grandes cadenas de televisión, no solo por el rating y los contratos comerciales, también como plataforma para promocionar otros programas.

Por eso, entre NBC, CBS, FOX y ESPN le pagan anualmente más de US$ 5 mil millones a la NFL por los derechos de transmisión de los partidos, que van de jueves a lunes.

Sin embargo, este año los ratings de la temporada 2016 que comenzó en septiembre, han tenido una baja de 10% en relación a los números de 2015.

El principal golpe lo han recibido los partidos en horario prime, según un análisis del Wall Street Journal para las primeras cuatro fechas del torneo: el tradicional Monday Night Football de ESPN cae 17% en relación a la temporada anterior; el duelo del Jueves por la Noche de CBS pierde 15% y el Sunday Night Football de NBC promedia un 13% menos.

La caída es leve para los partidos que transmiten CBS y FOX el domingo en la tarde, con un 3% menos de rating en relación al 2015.

Una de las razones objetivas para la baja es el interés que han despertado en Estados Unidos los debates presidenciales entre Hillary Clinton y Donald Trump. El primero de ellos, el lunes 26 de septiembre, tuvo la cifra récord 84 millones de televidentes y eso le quitó audiencia al MNF entre New Orleans Saints y Atlanta Falcons.

Según la información de Forbes, lo mismo ocurrió este domingo 9 de octubre con el SNF de Packers vs Giants. Si bien la audiencia del segundo debate cayó en un 20% igual tuvo un buen rating de 37,2 puntos, muy superior al promedio de 10,2 que obtuvo tuvo el duelo disputado Lambeau Field, el peor registro para la NFL un domingo por la noche en los últimos tres años.

Pero el factor político de las elecciones presidenciales más ácidas que recuerde Estados Unidos no es el único aspecto que explica el tropiezo de la NFL en el rating.

Los primeros cinco partidos de la temporada 2016 han destacado por la ausencia de grandes figuras: es el primer torneo tras el retiro de Peyton Manning, Tom Brady estuvo suspendido las primeras cuatro fechas y otras estrellas están fuera por lesiones, como el corredor Adrian Peterson de los Vikings y marisal Tony Romo de los Cowboys.

También hay que considerar la molestia de los hinchas con algunos jugadores que se no paran durante el himno de Estados Unidos en protesta por la violencia policial contra las minorías del país del norte y que la NFL ha aumentado su presencia en otras plataformas que todavía no son medidas por el rating, como Twitter y los teléfonos inteligentes.

Por ahora, los ejecutivos de la liga se toman las cosas con calma y asumen la caída del rating de esta temporada como un “tropiezo” normal dentro del camino de un negocio muy exitoso. Sin embargo, hay algunos números que de convertirse en tendencia, podrían transformarse en un socavón para la NFL.

Andrew Luck, la estrella humilde de los Colts

Conocí a Andrew Luck cuando él tenía cinco años. Hoy es uno de los mejores quarterbacks de la NFL y, además, licenciado en Arquitectura.

Conocí a Andrew Luck cuando él tenía cinco años. Su padre, Oliver, a pesar de estar a cargo de un incipiente apartado de NFL Internacional, viajaba por Europa dando clinics dentro de un ilusionante programa denominado NFL World Partnerhsip, que incluía veteranos entrenadores, como Jack Bicknell, y excelentes ex jugadores, como el que fuera sensacional tackle izquierdo de los Cincinnati Bengals, Anthony Muñoz.

A Oliver, quarterback estrella en la Universidad de West Virginia y segundo pasador seleccionado en el draft de su año (Houston Oilers), solo por detrás de Jim McMahon, no le importaba arremangarse y dirigir un entrenamiento un martes casi de madrugada en Reus y a la noche siguiente, otro en Mataró. Sin embargo, su carrera como directivo de la NFL avanzaba a pasos agigantados y también debía cumplir con el protocolo, como ser invitado al palco del Camp Nou para presenciar un Barça-Osasuna.

Aquel domingo de febrero de 1984, Oliver no dudó un solo segundo en llevar con él a Andrew. Los recuerdo todavía ilusionados, antes de subirse al coche, tirando pases en el parking del Estadio Olímpico de Montjuic, al lado de donde estaban nuestras oficinas de los Barcelona Dragons.

Así creció Andrew. Primero vivió en Alemania y luego, en Londres, mucho más cerca del fútbol –que por cierto su hermano, Addison, practica en la Universidad de Yale- que del football. De cualquier forma, cuando Oliver y su familia volvieron a Estados Unidos, Andrew, gran deportista, no tuvo problemas en seguir los pasos de su padre y convertirse no solo en quarterback, sino también en free safety,kicker y punter titular de su high school, donde tuvo que superar una dura fractura de clavícula –su padre también la padeció en un partido universitario contra Penn State-.

Después, Andrew optó por el gran nivel académico de Stanford, donde no solo jugó fútbol americano, sino se graduó en arquitectura con honores. Con Jim Harbaugh dirigiendo al equipo, la universidad del norte de California se convirtió en una de las mejores del país y siguió brillando a pesar de la marcha del entrenador a los San Francisco 49ers. Tras su última campaña, Luck, aunque no ganó el trofeo Heisman, fue el primer jugador elegido en un draft 2012 plagado de excelentes quarterbacks.

Al llegar a Indianapolis, el joven pasador se convirtió en la niña de los ojos del propietario, Jim Irsay. Rápidamente, Luck hizo olvidar a Peyton Manning, clasificando a los Colts para los playoffs en su primera temporada con el equipo. Dos años más tarde, lideraría al club hasta la controvertida final de conferencia en que Indianapolis sucumbió en New England en el partido del famoso deflategate.

Tras un 2015 lleno de lesiones, Andrew tiene el duro papel de devolver a los Colts esta temporada a la cima de la División Sur de la AFC. Su peso es aún mucho mayor, cuando Irsay lo convirtió este verano en el jugador mejor pagado de la NFL.

A pesar de todo, Andrew sigue siendo como aquel niño que lanzaba el balón con su padre en el parking del Estadio Olímpico. En su periodo vacacional, suele perderse en las playas de la Costa Brava, intentando, ante todo, pasar desapercibido. Hace diez días tuve la gran suerte de volverme a encontrar con él, en un entrenamiento de los Colts en Londres. Yendo hacia el campo, encontró dos balones de soccer y no dudó en hacer unos toques con ellos. En lugar de pasar por una puerta trasera, cruzó toda la sala de prensa, saludando uno a uno a los periodistas antes de acceder al atril para contestar sus preguntas.

De educación le viene al genial quarterback ser una persona sencilla. Pero con los tiempos que corren y lo que ganan hoy en día las grandes estrellas del deporte, la actitud de Andrew Luck es sin duda encomiable, pero también sorprendente.

Cinco cosas que pienso:

  1. 1. Pienso que si alguien nos dice antes del domingo que en el duelo entre Aaron Rodgers y Eli Manning no iba a haber un solo touchdown a partir del segundo cuarto, no nos lo creemos.
  2. 2. Pienso que Eddie Lacy es la nueva versión Beast Mode de la NFL.
  3. 3. Pienso que la victoria de los Colts el domingo, sin semana de descanso tras jugar en Londres la jornada anterior, refuerza aún más el argumento de que es posible tener una franquicia en Londres.
  4. 4. Pienso que la suerte de los Cleveland Browns no puede ser peor. Jamás esperaron, cuando se sorteó el calendario, que se encontraría en la Semana 5 a Tom Brady en su debut de la temporada, más sediento de victoria que en su primer día en la NFL.
  5. 5. Pienso que, si no hablamos de fútbol americano, la ciudad de Cleveland está de moda en cuanto a deporte se refiere. Los Cavaliers, campeones de la NBA; los Indians, en la final de la Liga Americana tras doblegar a los Red Sox, 3-0; ¿para cuándo el turno de los Browns?

Aguayo compensa sus errores y le da el triunfo a Buccaneers

El pateador de origen mexicano conectó un field goal de 38 yardas sin tiempo en el reloj para encaminar a Tampa Bay a la victoria

No importa cuántas veces falles. Vuelve a intentarlo.

El pateador de origen mexicano de los Buccaneers, Roberto Aguayo, se apegó a esa máxima y conectó el gol de campo del triunfo sin tiempo en el reloj para que Tampa Bay se impusiera 17-14 a los Panthers de Carolina que se cansaron de desperdiciar oportunidades.

Por un momento, Aguayo también.

Aguayo, quien ha tenido un inicio de campaña para el olvido, falló dos intentos de gol de campo de 46 y 33 yardas, antes de definir el encuentro con una patada perfecta de 38 yardas para que los campeones defensores de la NFC hilvanaran su tercer derrota.

Carolina tuvo cualquier cantidad de oportunidades, pero a diferencia de Aguayo, las Panteras no pudieron escapar del agujero que ellos mismos cavaron.

Derek Anderson, quarterback titular en lugar del conmocionado Cam Newton, movió las cadenas de manera consistente durante todo el encuentro, sin embargo, demostró porque es un pasador suplente al lanzar dos intercepciones y perder un fumble, para que los Panthers se ubiquen en el fondo del Sur de la NFC.

Entre las múltiples oportunidades desperdiciadas de los Panthers hubo un fumble de Anderson en medio campo a inicios del cuarto periodo y lanzó una intercepción a Brent Grimes en la zona de anotación a 4:30 del final, con la que los Bucs evitaron un cañonazo.

En contraparte, el equipo, en el papel, más inexperto se abstuvo de cometer los errores, con excepción de Aguayo. Pero el novato compensó todas sus fallas para darle a Tampa Bay apenas su segunda victoria de la campaña.

Por Carolina, Derek Anderson cometió los errores que ensombrecieron una actuación sólida en labor de suplente. Completó 18 de 28 envíos para 278 yardas y convirtió al tight end Greg Olsen en su mejor amigo. Olson tuvo una noche para el recuerdo con nueve recepciones para 181 yardas, pero dejó caer un pase de touchdown que hubiera coronado su actuación.

La ofensiva de Tampa Bay se basó en las piernas de Jacquizz Rodgers quien ganó 101 yardas en 30 acarreos, pero cuando Jameis Winston se vio obligado a ir al aire, aprovechó por momentos la debilidad en el perímetro de Carolina.

Eso fue evidente en la última serie ofensiva del tercer cuarto, cuando completó pases largos consecutivos, de 38 yardas a Cameron Brate y de 26 yardas a Mike Evans, este último para empatar el marcador.

A partir de ahí, ambos se alternaron para desperdiciar oportunidades, hasta que Aguayo decidió romper la tendencia.

Los Buffalo Bills aprenden a competir

los Buffalo Bills sumaron su tercera victoria consecutiva y se plantan como la alternativa real en la AFC Este.

Siguiendo el camino marcado por el sorprendente resultado de Foxboro hace una semana, los Buffalo Bills sumaron su tercera victoria consecutiva y se plantan como la alternativa real en la AFC Este. El partido de Los Angeles era una trampa para el equipo de Rex Ryan, acostumbrado a decepcionar justo después de una gran actuación, pero en todo momento tuvieron el control del juego y lograron un triunfo verdaderamente valioso.

La victoria se empezó a construir en ataque, con un juego de carrera dominante detrás de una línea ofensiva poderosa pero sobre todo gracias al talento de LeSean McCoy. El #25 se quedó cerca de las 200 yardas de carrera y dos tackles a escasos metros de la endzone le privaron de anotar dos touchdowns que habrían convertido su magnífica actuación en perfecta.

Con el cambio de coordinador ofensivo, los Bills han recuperado la alegría y la diversidad en el juego terrestre. Este domingo les pudimos ver corriendo por el centro, con un fullback abriendo camino, con un guard saliendo de sitio, desde pistol, wildcat, jugando option, etc. Así es como mejor explotan las habilidades de McCoy y aprovechan la amenaza de Tyrod Taylor con el balón en las manos.

En el drive del segundo touchdown tenemos un buen ejemplo de estas alternativas además de comprobar por qué Buffalo tiene una de las mejores líneas ofensivas de la liga.

Esta fue la jugada que cambió el drive. Los Bills salen con una línea ofensiva desequilibrada con 3 OL a la izquierda del center. Por si eso no fuera suficiente, mandan al OL del otro en pulling tras el snap para tener todavía mayor superioridad. Desde la option, McCoy y Jerome Felton solo tienen aprovechar el hueco abierto por sus compañeros. A partir de ahí la velocidad de Shadyhizo el resto para sumar más de 50 yardas con esta carrera.

Esta es la siguiente jugada que acaba en touchdown de Mike Gillislee. Partiendo de la misma option, esta vez con la línea ofensiva habitual, los Bills juegan una option con la que entretienen al defensive end rival lo suficiente para que Gillislee tenga campo abierto hacia la endzone, con la ayuda de Felton unos metros por delante. El trabajo de la línea ofensiva no es tan impecable en esta carrera como en la anterior pero es igual de efectivo.

Estas variantes ofensivas obligan a la defensa a mantener una concentración absoluta en lo que pasa en el backfield y eso acaba abriendo opciones de pase profundo. En este partido Taylor no conectó con ninguno de sus receptores en pases largos pero es una faceta del juego en la que se nota que están trabajando y sin duda veremos en el futuro.

Si la ofensiva hizo lo necesario para ganar el partido, la defensa no fue menos y se adaptó perfectamente a lo que pedía el rival evitando toda opción de remontada de los Rams. Parece una obviedad eso de adaptarse al rival pero en el caso de Ryan, un entrenador que defiende contra viento y marea sus ideas defensivas, es una novedad muy interesante.

Estas dos jugadas pertenecen al primer drive del partido. Los Bills están jugando muy lejos de los receptores, dándoles metros de distancia, justo lo contrario que esperaríamos en el plan de juego usual. ¿Cuál es el objetivo de esta decisión?

Primero, tener más jugadores atentos a Todd Gurley. De esta forma, los cornerbacks están de cara a la jugada y pueden ayudar a sus compañeros si Gurley se escapa. Segundo, prestar atención a otro jugador peligroso: Tavon Austin. En la mitad inferior vemos una situación evidente de screen a Austin y dándose ese colchón, los jugadores pueden reaccionar mejor. Igualmente, utilizarían ese colchón en caso de que atacara en profundo.

Pero más allá de responder a la amenaza de dos jugadores concretos, Rex Ryan y compañía estaban jugando con un Case Keenum que acabó cayendo en la trampa. El QB de los Rams estuvo completando pases con mucha facilidad. Entre el margen que tenía sus WRs para trabajar y que los Bills se limitaban a mandar a la línea a la presión, Keenum jugó bastante cómodo la primera mitad y parte del tercer cuarto.

Ahí cambiaron las cosas. Poco a poco, los Bills empezaron a meter más gente al blitz, a utilizar esquemas de pass rush más complicados y a cambiar detalles en la secundaria. Y así es como llegó la intercepción de Nickell Robey-Colemanque dio la ventaja definitiva a Buffalo.

Antes del snap, vemos al cornerback exterior cerca del receptor, preparado para presionar y competir la ruta desde el primer metro. Mientras tanto, el defensor del slot mantiene esos metros de distancia que veíamos antes pero después del snap juega de manera muy distinta. En cuanto lee el corte hacia fuera del receptor, frena en seco y cambia su trayectoria para adelantarse y hacerse con el balón. Keenum, que no está presionado, lee la jugada igual que en los dos cuartos anteriores y cae en la trampa de los Bills.

En estas últimas semanas hemos visto pequeños cambios en el plan de juego de Buffalo que les han dado ese punto extra que les faltaba. Dejar a cero a los Patriots en Foxboro, más allá del QB que jugó, tiene mucho mérito y viajar a LA para ganar con esta confianza en sí mismos son señales muy positivas de cara a las próximas semanas.

Si este es el regreso del mejor Rex Ryan, la NFL lo va a agradecer. Ver cómo desarrolló un plan de juego tan simple como efectivo este domingo tras conseguir su ansiada primera victoria en Foxboro, es algo que no le veíamos hacer desde hace años. Ahora afrontan un calendario sencillo (Niners, Dolphins) hasta el segundo enfrentamiento contra los Patriots en el que podrían disputarse el primer puesto de la división.

Este es el tipo de motivación que Ryan necesita para sacar a relucir toda su genialidad. Si 2016 es el regreso del mejor Rex, todos estaremos de enhorabuena. La NFL necesita más planes de juego, simples y efectivos, como el que vimos este domingo ante los Rams.

La importancia de la carrera para los grandes quarterbacks

USA Today Sports

Vamos a evaluar a 10 Quarterbacks y una media de la liga para ver la necesidad que requieren de un juego de carrera estable cuando no tienen “su día habitual”.

Empezamos con Aaron Rodgers, un QB que ha lanzado un promedio de 260 yardas por partido a lo largo de su carrera, por lo que vamos a ver sus victorias habiendo lanzado menos de 210 yardas de pase.

Con un promedio de 190 yardas de pase en esta situación, repetida 25 veces, el promedio de yardas de carrera es de 129.

Tom Brady por su parte ha lanzado un promedio de 259 yardas por partido en su carrera

La ayuda terrestre en el caso de Brady es aún mayor con un promedio de casi 140 yardas de carrera por 171 de pase en 57 situaciones para las mismas condiciones que AR12.

Peyton Manning ha promediado 274 yardas de pase por partido en su carrera, le valoraremos en el mismo rango que los anteriores.

La media baja hasta 163 yardas de pase y se va a 135 de carrera en las 21 veces que le ha ocurrido a Peyton.

Ben Roethlisberger tiene su promedio histórico en 251 yardas y para la situación que valoramos su promedio de yardas ha sido de 168.7 por 138.5 yardas de carrera en 32 partidos.

Philip Rivers, ha promediado 257 yardas de pase por partido, mientras que en esta situación ha tenido que recibir un apoyo de nada menos que 151 yardas de carrera mientras que ha aportado 164 de pase las 24 veces que han ganado los Bolts con esos condicionantes.

Drew Brees ha promediado nada menos que 285 yardas de pase en su carrera. En 24 ocasiones ha lanzado por debajo de las 220 yardas logrando la victoria.

Ha promediado 174 yardas en esta situación necesitando casi 161 yardas de apoyo del juego de carrera.

Eli Manning ha promediado 242 yardas por partido en su carrera. Por debajo de 210 yardas y acabando con victoria ha estado 45 veces con un promedio de 168 yardas de pase y 155 de carrera.

Tony Romo ha tenido una media de 268 yardas en su carrera y ha estado solo 13 veces por debajo de 220 y logrando aun así la victoria, para las que necesito de casi 161 yardas de juego terrestre y promedio 185 de pase.

Joe Flacco promedia 234 yardas de pase en su carrera. En 22 ocasiones, los Ravens ganaron el partido con Flacco lanzando menos de 190 yardas. Ha tenido un promedio de 149.9 yardas de pase y 143 de carrera en esa tesitura

Alex Smith ha pasado para 205 yardas por partido y en 16 ocasiones su equipo logro la victoria habiendo lanzado menos de 175 yardas, en las cuales Alex lanzo para un promedio de solo 128 yardas de pase por las casi 160 de carrera que tuvo de apoyo.

Vamos a valorar la liga en general. El promedio de yardas de pase por partido desde 1990 es de 214, muy por debajo de todos (menos Alex Smith) los Quarterbacks citados anteriormente.. En ese mismo tiempo el promedio de yardas de carrera por partido ha sido de 112.

Como conclusión, todos ellos han necesitado del juego de carrera para poder llevarse la victoria en días que no pudieron cumplir sus expectativas, el caso más claro es el de Alex Smith y haciendo una ponderación el que menos lo ha necesitado de todos es Aaron Rodgers.

La NFL no quiere piques ni provocaciones en el campo

AFP

Los árbitros, por orden de la liga, han intensificado las penalizaciones a aquellos jugadores que exterioricen sentimientos que puedan ofender a los rivales.

Lo que conocemos en España como pique deportivo es una costumbre muy arraiga en el deporte, en todas sus categorías, en cualquier parte del mundo y en cualquier especialidad deportiva. Hay muchísimos ejemplos de ello, si no que se lo digan a la Premier League y la vuelta de la gran confrontación-pique deportivo entre Mourino y Guardiola de la que se hablado por activa y por pasiva. Pues bien, Dean Blandino, nuestro ya conocido Vicepresidente de la NFL responsable del arbitraje, ha decidido que en los emparrillados de la NFL se anulen este tipo de piques… en uno de sus ya famosos vídeos semanales, esta semana le ha tocado el turno a lo que se conoce como taunting en la NFL, es decir al hecho de burlarse, insultar o mofarse de un rival o rivales.

Sinceramente yo esperaba que no utilizara como argumento que había que proteger a los niños, pero si, gracias al deporte profesional los padres delegamos una parte de la educación de nuestros hijos en millonarios veinteañeros que tienen que servir de ejemplo para ellos… muchas gracias Dean por la parte que me toca… no entiendo por qué no es más fácil decir que no queremos peleas en el campo o en las gradas o faltas de respeto entre adultos, no sé porque tenemos que meter a los niños en todo, además que Cam Newton señale un primer down de manera algo chulesca, no creo que traumatice a nuestros niños, o por lo menos no más que darse un paseo por cualquier parque de nuestras ciudades… pero bueno a Cam Newton le han otorgado sin preguntarle la obligación de ser ejemplo para los niños y a los que paseamos por los parques no, lo que es un alivio personal y a lo mejor colectivo…

Pero yendo al grano, Dean Blandino ha pretendido explicar lo que la NFL quiere decir con taunting, y es importante que se sepa porque lleva emparejada una sanción muy grave, 15 yardas de penalización para el equipo que la comete. Antes de nada deciros también que no es tan habitual y los jugadores tienden a controlarse a pesar de la carga emocional que supone jugar en la NFL, lo que muchos aficionados critican porque no piensan que coreografías, o pequeños piques tengan que tener ese castigo, sea como fuere desde la NFL se nos ha intentado aclarar que no quieren ni palabras ni gestos que puedan ser considerados agresivos o tengan connotaciones sexuales. Nada de lanzar un balón al rival después de una buena acción, o tratar de imitar armas, lanzamientos de flechas después de un touchdown, y mucho menos hacer gestos como el de cortar el cuello al rival etc lo que es muy comprensible que se prohíba por otro lado.

Blandino aclara que no se pretende desde el arbitraje ocultar las emociones que proporciona el juego, y un pequeño baile, rezo, saludo militar o darle el balón a un aficionado mano a mano si están permitidos… en definitiva todo aquello que se supone que no saca de sus casillas al rival no es anti reglamentario, y lo suponen por la experiencia de pasadas acciones y sus consecuencias.

Jugadores como el receptor de los Steelers Antonio Brown se han cansado de las llamadas de atención y las multas, y esta semana celebraba su touchdown tras un gran pase de su quarterback Ben Roethlisberger al comienzo del cuarto down que le enfrentaba a los Jets entregando el balón a una aficionada que llevaba una careta suya, si veis las imágenes podéis ver como intenta controlarse en todo momento e ir andando hacia las gradas sin “pasarse ni un pelo”. Jamison Crowder por su parte retornaba un punt para los Redskins 85 yardas en el primer cuarto del choque que enfrentaba a su equipo a los Ravens, y lo mismo, dejaba el balón en el suelo, y se iba andando y después corriendo por banda sin muchos gestos, que las multas duelen en el bolsillo y las 15 yardas en los tímpanos cuando te coge tu entrenador por banda.

Cambiando de tema, los números en las camisetas de los jugadores NFL son muy importantes, no ya por el carácter simbólico que tienen para los mismos, sino porque determinan su posición y establecen si son elegibles o no a la hora de poder recibir el balón, pues bien para los zebras también son importantes pero no tanto… no determinan la posición en el campo y a tenor de lo que ha pasado en el partido entre los Jets y los Steelers los árbitros pueden arbitrar con la camiseta de alguno de sus compañeros … sí, es raro, pero este mismo fin de semana se ha permitido que el field jugde Jabir Walker haga sus funciones con una camiseta extra del referee John Parry, porque entendemos que había olvidado o perdido la suya… mucha gente se preguntaba que hace el referee con una gorra negra. Era eso o arbitrar con mecánica de seis árbitros y enviar a Jabir Walker a casa a preparar su próxima clase de matemáticas, porque este zebra es especialista en números, ironías de la vida… en mi opinión buena decisión del referee y la dirección en Nueva York, es siempre mejor arbitrar con 7 zebras aunque dos lleven el mismo número que hacerlo con seis, aunque la verdad es que en una Liga donde todo está tan cuidado llama la atención esta incidencia. A raíz de esto, veo que es conveniente tener a alguien con tu talla dentro de tu equipo arbitral.

Por último os traigo otro pequeño fallo que muestra que la NFL no es perfecta aunque lo pretenda cada semana. El hogar de los Rams, el Los Angeles Memorial Coliseum también lo es del equipo de la NCAA USC Trojans de la Conferencia College Pac-12, y esto lo pudimos ver porque los responsables del terreno no pudieron borrar las marcas en el campo del equipo universitario y simplemente las difuminaron, por lo que había marcas dobles de señalización en el campo… pero como seguimos viendo el vaso medio lleno como nos pidió Mike Pereira la semana pasada, mejor esto, que no que las líneas que marquen los bordes del terreno hagan curvas, algo que también ya ha pasado en esta Liga.

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