METAIRIE, La. — Drew Brees ni siquiera disimuló el significado que tiene para él su regreso a San Diego el domingo.

“Digo, escucha, yo he estado esperando el momento para regresar”, dijo.

Pero el quarterback de los New Orleans Saints aseguró que hará todo lo posible para sacar sus emociones personales del medio antes que comience el partido, para poder concentrárse en su negocio.

Drew Brees tendrá el domingo la oportunidad de jugar por primera vez en San Diego desde que los Chargers lo dejaron ir hace poco más de 10 años. AP

A pesar de que han pasado más de 10 años desde que los San Diego Chargers se desprendieron de Brees luego que este se sometiera a una cirugía sustancial en su hombro derecho en el 2006, esta será la primera vez que Brees va a San Diego como el quarterback visitante.

“Yo estoy intentando de que esto sea como cualquier otro partido”, dijo Brees con una sonrisa. “Pero es difícil hacer eso, obviamente, porque esto es significativo. No me voy a sentar aquí a decir que este no significa un poco más. Pero mi preparación sigue siendo la misma”.

San Diego es la única ciudad de la NFL en donde Brees no ha jugado desde que se unió a los Saints porque la NFL cambió el itinerario de viaje a la Costa Oeste hace unos años. Brees, sin embargo, ha jugado contra su antiguo equipo en dos ocasiones — ganando ambas de ellas — en Londres en el 2008 y en New Orleans en el 2012 (aún cuando los Saints entraron al partido con marca de 0-4).

Brees es un competidor tan asiduo que no hay duda que quiere seguir probando que los Chargers se equivocaron cuando lo dejaron en libertad. Pero cuando se le preguntó sobre si esto se trata de venganza, dijo que eso no es parte de la ecuación.

“No, no, no. Todo ocurre por una razón. Aquí es dondo yo tengo que estar”, dijo Brees. “Escucha, ellos han tenido éxito también. Así que yo pienso que todo ocurrió de la manera que tenía que ocurrir”.

Brees dijo que aún en el 2006, estaba más motivado en probar que podría regresar de una ruptura de ligamento de lo que estaba en enviar un mensaje a San Diego.

“No tenía que ver con ellos en ese punto”, dijo Brees. “Era sencillamente el hecho de que era una lesión significative. Algunos doctores que me estaban diciendo que tenía un 25 por ciento de probabilidad para regresar y jugar. Y con eso, uno se siente como que te están tratando de quitar tu sueño. Esa era la parte que era espantosa. Fue de ahí de donde vino la motivación”.

Pero si, Brees aceptó que “me qued[e un poco sorprendido” cuando se dio cuenta que los Chargers le estaban ofreciendo un contrato pequeño en esa temporada muerta cuando era agente libre — en parte por la inseguridad que existía con su lesión, pero también en parte porque acababan de adquirir al quarterback Philip Rivers en el Draft del 2004, antes de que la carrera de Brees en realidad tomara vuelo.

“Me di cuenta que ‘ellos querían que yo regresara para ser un suplente. Y yo no soy esa persona. You voy a ser un quarterback titular y voy a ganar un campeonato en algún lugar. Y so era allá, pues no era allá'”, dijo Brees. “Y quizás en realidad no parecía real hasta que firmé con los Saints, y lo fue, pensé, ‘ok, esto está ocurriendo. No pensaba que iba a ocurrir. Sigue adelante”‘.

Y Brees obviamente siguió adelante. Sus 48,555 y 348 pases para touchdown entre 2006-2015 son marcas para cualquier periodo de 10 años en la historia de la NFL, según el Elias Sports Bureau. También ganó un Super Bowl y fue el Jugador Más Valioso del partido en el 2010.

Rivers tampoco ha sido un fracaso, claramente. Está segundo en la NFL en yardas por aire desde el 2006 (Brees tiene 49,617; Rivers 42,092). Y sus marcas de temporada regular son casi idénticas (Brees 94-67; Rivers 93-70), según ESPN Datos.

Brees dijo que podía reconocer hace 10 años lo bueno que Rivers era.

“Sí, claro. Un titular por cuatro años en colegial, con todo tipo de éxito. Ultra competitivo, ama el futbol americano. Ese es el tipo de persona que tiene éxito.

“Así que la situación era bastante interesante allí en el ’04, ’05, porque ahí estaba Philip, a quien habían seleccionado en el Draft con la cuarta selección y uno sabía que era cuestión de tiempo para ellos lo quisieron en el terreno. Y Doug Flutie todavía estaba allí en su 37mo año en el futbol americano profesional. Y entonces estaba yo, que estaba tratando de establecerme como el quarterback del futuro.

“Pero aprecio mucho el tiempo que tuvimos juntos porque la pasamos muy bien y tenemos una gran amistad como resultado de eso”, dijo.