¿Quién ha sido el Jugador Más Valioso a medio camino del 2016?

Todos los años sucede lo mismo: elegir a un Jugador Más Valioso para la primera mitad de temporada siempre es riesgoso. Siempre existe la amenaza de que los jugadores que destacan a lo largo de los primeros ocho encuentros se caigan en los segundos, ya sea por baja de nivel de juego, desgaste físico o lesiones. Por si fuera poco, el clima a lo largo y ancho de la NFL se torna inclemente, mientras que los cada partido va adquiriendo mayor relevancia en la recta final.

Habiendo dicho eso, presentamos a los jugadores que mayor reconocimiento merecen al llegar al punto intermedio de la campaña, para culminar con nuestro Jugador Más Valioso con media temporada por disputarse:

Durante el receso de campaña, la aseveración por parte del mariscal de campo de que la ofensiva de los Lions sería más difícil de defender sin la presencia del recientemente retiradoCalvin Johnson parecía cosa de risa. En este momento, no estoy listo aún para conceder que Detroit sea un mejor equipo sin el que fuera por varias campañas su mejor hombre, pero lo cierto es que la ausencia de ‘Megatron’ ha obligado a Stafford a elevar notablemente su nivel de juego.

El pasador de los Lions ha completado 191 de 282 pases para 2,154 yardas con 16 touchdowns contra cuatro intercepciones, para un índice de pasador de 103.4, el quinto mejor en lo que va del año y, hasta el momento, una marca personal para una temporada. No obstante, es otra la cualidad más importante que se reconoce aquí: la capacidad de elevar el nivel de quienes le rodean. Stafford ha sido capaz de repartir el ovoide de una manera notable, y ya hay cuatro jugadores de los Lions con al menos 30 recepciones en el año:Golden Tate (38), Marvin Jones (36), Theo Riddick (34), y Anquan Boldin (33). Además, siete jugadores tienen al menos un pase de touchdown, incluyendo tres de ellos con cuatro recepciones anotadoras cada uno (Tate, Riddick y Boldin).

La marca de 4-4 de Detroit juega en contra de Stafford, pero el recluta N° 1 global del Draft 2009 tiene tiempo para catapultar a sus Lions a la postemporada y generar más ruidos en el segundo medio de la temporada.

4. Tom Brady, QB, New England Patriots

A los 39 años de edad, Brady está en medio de una temporada de ensueño. El futuro miembro del Salón de la Fama –único integrante de nuestra lista que ya ostenta ese título– lidera a la liga en porcentaje de pases completos (73.1 por ciento), yardas por intento de pase (9.84), índice de pasador (133.9), y TotalQBR (89). Las cuatro cifras supondrían marcas personales para una temporada, si mantiene el paso.

Por si fuera poco, los Patriots han ganado los cuatro partidos de la campaña en que ha jugado Brady por un promedio de 16.25 puntos, superando la frontera de la treintena en tres ocasiones.

New England es el mejor equipo de la NFL en este momento, y nadie duda del aporte del mejor jugador en la historia de la franquicia en Foxborough. No obstante, Brady se perdió los primeros cuatro encuentros de la campaña gracias a la suspensión derivada del escándalo “Deflategate”, y es imposible entregarle este reconocimiento con la mita de juegos disputados que el resto de los candidatos.

3. Matt Ryan, QB, Atlanta Falcons

Si existe una ofensiva que ha hecho click de una manera notable en la actual temporada, debe ser la de los Falcons. Ryan conduce los hilos de un ataque que ha anotado puntos a destajo: solamente en dos ocasiones, los Falcons no han alcanzado los 30 en un juego. Atlanta lidera a la liga en puntos anotados con 32.8 por juego, y son segundos en yardas aéreas por partido, con 313.8. Ryan maregistró el primero de dos partidos de al menos 500 yardas por aire, cuando lanzó para 503 frente a sus rivales divisionales Carolina Panthers en la Semana 4, incluyendo 300 para el estelar Julio Jones.

En lo individual, Ryan lidera a la liga en yardas por aire con 2,636, sacándole casi 200 yardas al segundo lugar (Kirk Cousins, Washington Redskins, 2,454). También lidera a la NFL en pases de anotación (19), es segundo en índice de pasador (115.8), y en yardas por intento de pase (9.45), y tercero en porcentaje de pases completos (69.2); estas últimas tres cifras supondrían marcas personales si mantiene este ritmo. Diez Falcons diferentes han atrapado pase de anotación este año.

Sin embargo, se trata de un equipo que genera un poco de escepticismo. Los Falcons comenzaron la campaña pasada con registro de 6-1 antes de perder vapor para deslizarse hasta un mediocre 8-8. Este año, Atlanta se encontraba en 4-1 antes de perder dos consecutivos. Para obtener una distinción como Jugador Más Valioso de la liga, se necesita ayuda –por irónico que parezca– y la defensiva de los Falcons está permitiendo 28.9 puntos por juego, para colocarse como la tercera peor de la liga. Con ese desempeño, será complicado seguir ganado partidos, y por ende, el premio se alejaría de manos de Ryan.

2. Derek Carr, QB, Oakland Raiders

De la generación de pasadores del Draft 2014, no cabe ninguna duda de que Carr ha sido el de mayor progreso. Antes que el pasador de los Raiders, fueron elegidos Blake Bortles (una de las mayores decepciones de este año), Johnny Manziel (fuera de la liga) y Teddy Bridgewater (quien se pierde el año por una severa lesión). La realidad es que el gran momento que vive Oakland se debe al notable desarrollo de su mariscal de campo.

Desde luego que Carr se ha visto rodeado de talento. ¿Quién de los que aparece en esta lista, no lo ha sido? Sin embargo, además de los números individuales que ha recopilado Carr a lo largo de las primeras ocho jornadas –2,321 yardas (5° en la NFL), 17 touchdowns (empatado 3°), 100.9 de índice de pasador (5°)– Carr ha sido capaz de elevar el nivel de juego de quienes le rodean. Siete receptores ¿diferentes han atrapado pases de anotación de Carr –incluyendo nombres como Seth Roberts y Donald Penn, el tackle ofensivo–, y 14 jugadores distintos han atrapado por lo menos un envío. Su juego de 513 yardas de la joranada pasada ante los Tampa Bay Buccaneers es el de mayor yardaje en lo que va del año.

Incluso, para el equipo que ostenta la defensiva N° 22 en puntos recibidos por juego (25.4) y que concede el segundo peor total de yardas por encuentro (410.4), Oakland promedia un tiempo de posesión por partido arriba de los 30 minutos. Eso significa que Carr está administrando el juego con eficiencia, controlando el reloj de juego al tiempo que anota puntos, pese al poco apoyo defensivo.

Con dos partidos por disputar ante los campeones reinantes Denver Broncos, y su defensiva de élite, y la AFC Oeste en juego, estamos por descubrir si las aspiraciones de los Raiders son tan genuinas como parecen ser los argumentos de Carr para ser considerado entre los JMVs.

1. Ezekiel Elliott, RB, Dallas Cowboys

El recluta N° 4 global del pasado draft es una rareza por donde se le vea. Para empezar, es el único no mariscal de campo en la lista. Es el único novato. Por si fuera poco, fue una de las selecciones que más se criticó al momento del draft, bajo la argumentación de que los corredores ya no debían ser elegidos tan altos.

Sin embargo, Elliott se ha encargado de silenciar a sus detractores. La crítica simple dice así: “Es que Elliott cuenta con la mejor línea ofensiva de la NFL”. Cierto, pero las cosas nunca son tan sencillas. El año pasado, con la misma línea –incluso con menos problemas de lesiones–, Dallas no fue a ninguna parte. Otros equipos de la liga cuentan con líneas de bastante respeto, y no en todos los clubes vemos desempeños como los de Elliott.

El novato de los Cowboys lidera a la liga en yardas por tierra (799), es cuarto en número de acarreos (159), y tiene el mejor promedio por acarreo entre los nueve corredores que han llevado el ovoide en al menos 120 ocasiones. Nadie tiene más acarreos de al menos 20 yardas que las siete de Elliott, y sus 43 primeros intentos conseguidos por tierra también lo sitúan en el primer lugar de la liga. A eso hay que sumarle 15 recepciones para 150 yardas y un nada despreciable promedio de 10 yardas por recepción. Dallas es el segundo mejor equipo en la NFL en tiempo de posesión promedio, con 32:14 por partido, en buena medida al esfuerzo de Elliott.

Pero la historia del novato no se queda allí. El estilo de correr físico y autoritario de Elliott es notoriamente contagioso en el resto de sus compañeros. Linieros y receptores parecen genuinamente disfrutar bloquear para él campo abajo, y la afición se prende cada vez que pide, mediante un ya característico además, que le sigan alimentando con acarreos. Como si no fuera suficiente, Elliott ha mostrado una destreza poco usual en jugadores de primer año para bloquear en situaciones de paso, y su nivel de juego constante semana a semana ha servido para enmascarar algunos de los errores cometidos por el también novato Dak Prescott, quien no obstante ha brillado con luz propia.

Los Cowboys del 2016 son un club diametralmente opuesto a lo ofrecido en el 2015, y la mayor razón de ello es el jugador que tanto fue criticado al ser elegido en la primera ronda por Jerry Jones y Cía.

(Tomado de ESPN.com)

1 comentario

  1. Gracias Leo,

    Me gusta Matt Ryan

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